La salsa de tres ingredientes que mejora cualquier plato. By Paola del Real

Si es la primera vez que la haces, ojo con la mayonesa. Usar una de calidad media-alta no es un capricho, es lo que garantiza una base cremosa y estable. Si escatimas aquí, la salsa puede quedar más líquida o cortarse con facilidad.
Cuando añadas el vinagre de manzana, hazlo de golpe y no pares de remover durante los 20–30 segundos que pide la receta. Es el tiempo justo para que el ácido se integre bien. Si lo haces a medias, notarás grumos o un sabor agrio desagradable.
Con la sal, empieza siempre con media cucharadita rasa. Mezcla, prueba y luego decide. Es más fácil añadir que quitar. Si te pasas, corrige añadiendo un poco más de mayonesa, no de vinagre, o el equilibrio se romperá.
El paso que muchos se saltan y que marca la diferencia es el reposo en nevera. Esos 10 minutos no son para decorar. De verdad permiten que los sabores se redondeen, la sal se disuelva por completo y la textura se vuelva más sedosa. Sabe a otra cosa.
Si la preparas con antelación, aguanta perfectamente un par de días tapada en la nevera. Antes de servir, remuévela bien con una cuchara para que recupere su cremosidad. No necesita más.
Añade unas gotas de salsa picante o una pizca de pimentón picante
½ diente de ajo muy rallado + unas gotas de limón (ojo, que el ajo manda).
Sustituye parte de la mayonesa por yogur natural (cambia el perfil, pero queda muy bien).
Usa mayonesa vegana y mantén el resto igual (en ese caso, alérgenos pueden variar).
Guardar en tarro hermético. Remover antes de usar
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.