
Recetas de Cocina Coreana
Descubre recetas de cocina coreana tradicional y moderna: platos llenos de sabor, combinaciones picantes y fermentadas, y recetas icónicas como bibimbap, kimchi o bulgogi adaptadas para casa.
¡Las recetas más top!

Tteokbokki Coreano
El secreto para que salga bien está en el punto de cocción de los pasteles de arroz. Si los cueces poco, quedarán duros; si te pasas, se desharán en una masa pegajosa. El tiempo indicado es una guía, pero fíjate en la textura: deben estar tiernos pero mantener su forma cilíndrica, con un interior ligeramente masticable.
Para la salsa, el sofrito inicial del ajo, jengibre y cebolla es clave para desarrollar sabor. Luego, al añadir el gochujang y el gochugaru y mezclarlos bien con el aceite durante un par de minutos, conseguirás que el picante se integre y no quede crudo. No tengas prisa en este paso.
Cuando añadas el agua y el dashida y empiece a hervir, baja el fuego a medio. Aquí es donde entra el otro punto crítico: la reducción. Cocina los 8-10 minutos indicados, pero el objetivo es que el líquido se evapore y la salsa quede espesa y brillante, capaz de cubrir los ingredientes. Si ves que se queda demasiado seca antes de que los tteok estén listos, añade un chorrito más de agua.
El equilibrio de sabores es personal. Prueba siempre al final. Si te parece muy picante, un poco más de azúcar moreno lo suavizará. Si quieres más potencia, añade una pizca más de gochugaru. Los huevos duros y el eomuk se añaden al final solo para calentarse y tomar sabor.
Un consejo práctico: si usas pasteles de arroz congelados, no te saltes el remojo en agua fría. Los separa y ayuda a que se cuezan de manera uniforme. Sirve el tteokbokki bien caliente, recién hecho, porque los pasteles de arroz tienden a endurecerse al enfriarse.

Bibimbap Coreano
Antes de ponerte con todo, mira esto: el éxito está en preparar cada verdura por separado. Si las cocinas juntas, perderán color y textura, y el bol quedará aguado. Empieza por lavar bien el arroz de grano corto y ponerlo a cocer. Mientras, marina la ternera con la salsa de soja, azúcar, ajo y jengibre. Déjala al menos 20 minutos para que absorba bien el sabor.
Para las verduras, necesitarás un poco de paciencia y varias sartenes (o lavar una entre uso). Saltea las zanahorias y el calabacín por separado, solo 2-3 minutos para que queden tiernos pero firmes. Blanquea las espinacas y los brotes de soja en agua hirviendo y escúrrelos muy bien, apretándolos con las manos para eliminar todo el agua sobrante. Es clave, si no, el arroz se pasará.
La salsa gochujang es el alma del plato. Mézclala con agua, vinagre de arroz y un poco de azúcar para equilibrar el picante. Pruébala y ajusta a tu gusto; si queda muy espesa, añade otra cucharada de agua. Si no tienes boles de piedra (dolsot), calienta boles de cerámica normales en el horno o con agua hirviendo, y unta el fondo con aceite de sésamo. Esto creará la capa crujiente de arroz tostado.
Al montar, coloca el arroz bien caliente en el bol aceitado. Después, dispón las verduras y la carne en montoncitos separados, de forma radial. Fríe los huevos con la yema líquida y coloca uno en el centro de cada bol. Sirve al momento, con la salsa aparte, y que cada uno mezcle todo justo antes de comer, rompiendo la yema. Así se integran todos los sabores y texturas.

Bulgogi Coreano
Si alguna vez te quedó regular, seguramente fue por no respetar el tiempo de marinado. Es lo que marca la diferencia entre una carne correosa y una que se deshace. La pera asiática o manzana rallada no solo endulza, sus enzimas ablandan la carne de verdad. Mi consejo: déjala toda la noche en la nevera, aunque con 2 horas ya funciona.
A la hora de cocinar, el error más común es llenar la sartén. Pon las láminas de solomillo en una sola capa y sin amontonar. Si las apilas, se cuecen en su jugo en lugar de dorarse. 2-3 minutos por lado a fuego medio-alto es suficiente; queremos que esté marcada por fuera pero jugosa por dentro. No tires la marinada sobrante: hiérvela 5-7 minutos para hacer una salsa espesa y segura.
Para servirlo, el contraste de temperaturas es clave. La carne bien caliente sobre el arroz, acompañada de lechuga romana bien fría para envolver. Si no tienes kimchi, un poco de cebolla en vinagre o rábanos picantes aportan el toque ácido que corta la riqueza. Se come mejor al momento, pero si sobra, recalienta la carne a fuego suave con un chorrito de agua para que no se seque.

Japchae

Samgyeopsal Coreano

Sundubu Jjigae

Galbi Coreano (Costillas de Cerdo Marinadas)

Salsa Gochujang Casera

Kimchi Jjigae

Kimchi Vegano Tradicional

Marinada de Soja y Miel

Kimchi Tradicional Coreano

Bulgogi Coreano

Bibim Guksu

Japchae Vegano

Brochetas de Ternera con Puerro y Jengibre

Brochetas de Ternera con Brócoli y Jengibre

Brochetas de Ternera con Setas y Jengibre

Café Dalgona Coreano

Pinchos de Pollo Marinados con Jengibre y Pepino

Brochetas de Ternera con Repollo y Jengibre



Bibimbap Coreano

Brochetas de Ternera con Zanahoria y Jengibre

Bibimbap Vegano Coreano

Bowl de Tofu y Kimchi Vegano
