Costillas de cerdo marinadas en salsa coreana dulce y salada, a la parrilla

El Galbi, también conocido como costillas de cerdo marinadas estilo coreano, es un plato emblemático de la cocina coreana que combina sabores dulces, salados y umami en perfecta armonía. Tradicionalmente preparado para celebraciones familiares y reuniones especiales, este plato representa la esencia de la cocina coreana con su marinado característico que incluye salsa de soja, azúcar moreno, ajo y pera asiática, ingredientes que trabajan juntos para ablandar la carne y crear un perfil de sabor complejo y adictivo.
La textura del Galbi es verdaderamente especial: la carne queda tierna y jugosa gracias al largo proceso de marinado, mientras que los bordes se caramelizan ligeramente durante la cocción, creando una capa exterior ligeramente crujiente que contrasta maravillosamente con la suavidad interior. El sabor es una deliciosa combinación de dulzura equilibrada con la salinidad de la salsa de soja, notas de ajo y jengibre, y un toque sutil de fruta de la pera asiática que ayuda a ablandar la carne de forma natural.
Para preparar el Galbi auténtico, es fundamental respetar el tiempo de marinado, que idealmente debe ser de al menos 4 horas, aunque preferiblemente toda la noche. Este tiempo permite que los sabores penetren profundamente en la carne y que las enzimas naturales de la pera asiática trabajen su magia ablandadora. La técnica de corte también es importante: las costillas deben cortarse en tiras delgadas estilo "LA" (corte a lo largo del hueso) para maximizar la superficie de marinado y facilitar la cocción uniforme.
La presentación tradicional del Galbi es sencilla pero elegante: se sirve sobre una bandeja con lechuga fresca, hojas de sésamo y rodajas de ajo crudo, acompañado de arroz blanco y diversos banchan (guarniciones coreanas). Para comerlo al estilo coreano, se coloca un trozo de Galbi en una hoja de lechuga, se añade un poco de ssamjang (pasta de soja y chile), un trozo de ajo y quizás un poco de kimchi, se envuelve y se come de un bocado.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones sociales, ya que fomenta la interacción alrededor de la parrilla y permite a cada comensal personalizar su envoltura según sus preferencias. La experiencia sensorial completa incluye no solo el sabor, sino también los aromas tentadores que se desprenden durante la cocción y la satisfacción táctil de envolver la carne en hojas frescas.
Para un toque final, se puede espolvorear semillas de sésamo tostadas sobre las costillas justo antes de servir, lo que añade un aroma tostado y una textura crujiente que complementa perfectamente la carne tierna. El Galbi representa la hospitalidad coreana en su máxima expresión, un plato que se comparte con alegría y que deja recuerdos duraderos en cada comida.
Sustituye las costillas de cerdo por costillas de ternera cortadas estilo LA para una versión más tradicional (llamada 'so-galbi').
Para días de lluvia o cuando no puedas usar parrilla, hornea las costillas marinadas a 200°C durante 25-30 minutos, volteándolas a mitad de cocción.
Añade 2-3 cucharadas de gochujang y 1 cucharada de hojuelas de chile coreano a la marinada para una versión con más picante.
Guarda las costillas cocidas en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calienta en el microondas o en una sartén a fuego bajo hasta que esté caliente. La carne marinada cruda puede congelarse hasta por 1 mes.