Barbacoa coreana de panceta de cerdo a la plancha

El Samgyeopsal es uno de los platos más populares y representativos de la cocina coreana. Consiste en finas lonchas de panceta de cerdo que se cocinan directamente en una plancha o parrilla en el centro de la mesa, creando una experiencia gastronómica social y participativa. Este método de cocina permite que cada comensal controle el punto exacto de cocción de su carne, desde jugosa hasta crujiente según su preferencia.
La panceta de cerdo se caracteriza por sus capas alternadas de carne magra y grasa, que al cocinarse se derrite y carameliza, creando una textura única que combina lo tierno de la carne con lo crujiente de la piel. El sabor es rico, umami y ligeramente dulce, especialmente cuando se marina con una mezcla de salsa de soja, ajo y jengibre. La grasa se funde durante la cocción, dejando la carne jugosa pero no grasienta.
La presentación tradicional del Samgyeopsal incluye acompañamientos como lechuga o hojas de sésamo para envolver la carne, ajo crudo en rodajas, cebolla verde picada, kimchi y ssamjang (una pasta picante de soja y chile). Cada bocado se prepara individualmente: se coloca una pieza de carne en una hoja de lechuga, se añaden los condimentos deseados y se envuelve para comer con las manos. Esta forma de comer no solo es práctica sino que también combina texturas y sabores de manera armoniosa.
Para una auténtica experiencia coreana, se recomienda servir el Samgyeopsal con arroz blanco al vapor y sopa de kimchi o doenjang jjigae (sopa de pasta de soja fermentada). La carne debe cortarse en tiras delgadas pero no demasiado finas, de aproximadamente 1 cm de grosor, para que mantenga su jugosidad durante la cocción. La plancha debe estar bien caliente antes de colocar la carne, y es importante no amontonar demasiadas piezas a la vez para que se doren uniformemente.
Este plato es ideal para reuniones sociales, ya que fomenta la interacción entre los comensales mientras cocinan y comparten la comida. La versatilidad del Samgyeopsal permite adaptarlo a diferentes preferencias dietéticas, pudiendo sustituir la panceta por otras carnes o incluso por opciones vegetarianas. La clave del éxito está en la calidad de la carne y en el equilibrio de los acompañamientos, que deben ofrecer contraste de sabores y texturas.
Para una presentación atractiva, dispón la carne cruda en un plato grande en forma de abanico, con los acompañamientos organizados en pequeños cuencos alrededor. La plancha debe colocarse en el centro de la mesa con todos los utensilios necesarios. Sirve inmediatamente mientras la carne está caliente y crujiente, y anima a tus invitados a crear sus propias combinaciones de sabores según sus preferencias personales.
Sustituye la panceta de cerdo por pechugas de pollo cortadas en tiras finas. Marina con la misma mezcla pero reduce el tiempo de cocción a 2-3 minutos por lado.
Añade 1-2 cucharadas de gochujang (pasta de chile coreana) a la marinada para un sabor más intenso y picante.
Usa setas portobello grandes cortadas en tiras gruesas o tofu extra firme prensado y cortado en láminas. Marina igual pero cocina hasta que estén dorados.
Guarda la carne marinada cruda en un recipiente hermético en la nevera hasta por 24 horas. Los acompañamientos preparados se conservan por separado en recipientes herméticos hasta por 2 días. La carne cocida sobrante se puede guardar en la nevera hasta por 2 días, recalienta en sartén para mantener la textura crujiente.