Arroz pilaf tradicional de Uzbekistán con cordero y especias

El Plov Uzbeko es un plato emblemático de la cocina centroasiática que ha sido el corazón de la gastronomía uzbeka durante siglos. Esta receta tradicional combina arroz aromático con tierna carne de cordero, zanahorias dulces y una mezcla única de especias que crean un sabor profundo y complejo. Originario de las antiguas rutas comerciales de la Ruta de la Seda, el Plov no es solo una comida, sino una celebración cultural que se sirve en ocasiones especiales y reuniones familiares.
La textura del Plov es fundamental: el arroz debe quedar suelto y granulado, nunca pegajoso, con cada grano perfectamente cocido y separado. La carne de cordero se cocina lentamente hasta quedar tierna y jugosa, mientras que las zanahorias aportan un toque dulce que equilibra la riqueza de la carne. Las especias como el comino, el cilantro y la cúrcuma crean un aroma embriagador que impregna toda la cocina durante la preparación.
La presentación tradicional del Plov es todo un espectáculo: se sirve en un gran plato llamado lagan, con el arroz formando una montaña dorada coronada por la carne y las zanahorias. A menudo se decora con garbanzos cocidos y huevos duros, creando un contraste visual que realza la belleza del plato. La costra dorada que se forma en el fondo de la olla, llamada kazmag, es considerada una delicia y se sirve por separado.
Para lograr el auténtico sabor uzbeko, es crucial usar los ingredientes correctos: arroz de grano largo como el basmati o el devzira, carne de cordero con hueso para mayor sabor, y zanahorias amarillas que son más dulces que las naranjas. La técnica de cocción en capas es esencial: primero se sofríen la carne y las verduras, luego se añade el arroz y finalmente se cuece al vapor, creando texturas perfectamente diferenciadas.
Este plato es más que una simple receta; representa la hospitalidad uzbeka y se prepara con amor y paciencia. Cada familia tiene su propia versión, transmitida de generación en generación, lo que hace del Plov un tesoro culinario vivo. La experiencia de compartir un plato de Plov recién hecho es una celebración de comunidad y tradición que trasciende las fronteras culturales.
Para servir, acompaña el Plov con ensalada de tomate y cebolla fresca, pan naan o lepeshka, y té verde uzbeko. La combinación de sabores y texturas crea una experiencia gastronómica completa que transporta directamente a los mercados de Samarcanda y Bujará.
Sustituye el cordero por muslos de pollo para una versión más ligera
Omite la carne y añade calabaza, berenjena y garbanzos para una opción sin carne
Añade pasas, albaricoques secos y almendras tostadas para un toque dulce
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el microondas o al vapor, añadiendo un poco de agua para rehidratar el arroz.
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