La salsa tradicional de las Islas Canarias con un toque picante y ahumado

El mojo rojo es una de las salsas más emblemáticas de la gastronomía canaria, con una historia que se remonta a los primeros pobladores de las islas. Esta salsa, también conocida como mojo picón, ha evolucionado a lo largo de los siglos incorporando ingredientes traídos de América como el pimiento y el pimentón, creando una fusión única entre las tradiciones aborígenes y las influencias posteriores.
Su sabor es una combinación perfecta entre el picante del ají, la dulzura del pimiento rojo y el ahumado del pimentón, todo equilibrado con el toque ácido del vinagre. La textura es espesa pero fluida, ideal para mojar o para acompañar platos como papas arrugadas, carnes a la parrilla o pescados frescos.
La presentación tradicional del mojo rojo es en un mortero de piedra volcánica, que no solo es funcional sino que también aporta un elemento cultural importante. Sin embargo, también puede servirse en pequeños cuencos de barro o en salseras individuales para cada comensal. El color rojo intenso contrasta maravillosamente con platos blancos o verdes.
Para lograr el auténtico sabor canario, es fundamental usar ingredientes de calidad, especialmente el pimentón de la Vera y el ají canario. El proceso de molienda en mortero ayuda a liberar los aceites esenciales de los ajos y las especias, creando una emulsión más sabrosa que cuando se usa procesador eléctrico.
Esta salsa es increíblemente versátil y puede adaptarse a diferentes niveles de picante según el gusto personal. Los canarios tradicionalmente la preparan con diferentes variedades de pimientos locales, pero la versión con pimentón ahumado es la más extendida internacionalmente.
Conservar el mojo rojo en refrigeración permite que los sabores se integren aún más, desarrollando mayor complejidad con el paso de las horas. Es una salsa que mejora con el tiempo, por lo que puede prepararse con antelación para cualquier celebración o comida familiar.
Eliminar el pimentón picante y usar solo pimentón dulce para una versión sin picante ideal para niños.
Añadir perejil fresco picado y cilantro al final para un toque herbal fresco.
Incorporar 2 cucharadas de yogur griego o mayonesa para una textura más cremosa y suave.
Guardar en un recipiente de vidrio hermético en la nevera. Cubrir la superficie con una fina capa de aceite de oliva para evitar la oxidación.
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