La famosa pizza alsaciana con crema, cebolla y bacon

La Tarte Flambée, también conocida como Flammekueche, es un plato tradicional de la región de Alsacia, en la frontera entre Francia y Alemania. Su nombre significa literalmente "pastel flameado" y se originó como una forma de probar la temperatura del horno de leña de los panaderos. Los campesinos alsacianos utilizaban los restos de masa de pan y los cubrían con ingredientes simples de la región: crema fresca, cebolla y tocino ahumado.
Esta delicia culinaria se caracteriza por su base fina y crujiente, similar a una pizza pero mucho más delgada, que se hornea a altas temperaturas para lograr esa textura característica. La combinación de la crema agria con la dulzura de la cebolla caramelizada y el sabor ahumado del bacon crea un equilibrio perfecto de sabores. A diferencia de la pizza italiana, la Tarte Flambée no lleva tomate ni queso fundido, lo que la hace más ligera pero igualmente sabrosa.
La preparación es sorprendentemente sencilla y los ingredientes son accesibles, lo que la convierte en una excelente opción para una cena rápida pero elegante. La clave está en extender la masa muy fina y hornearla a la temperatura más alta posible para lograr ese característico borde crujiente y ligeramente carbonizado que le da su nombre. Tradicionalmente se horneaba en hornos de leña, pero se puede adaptar perfectamente a hornos domésticos modernos.
Para la presentación, se recomienda servir la Tarte Flambée inmediatamente después de hornear, cortada en rectángulos o triángulos. Se puede acompañar con una ensalada verde fresca para equilibrar la riqueza de la crema. En Alsacia, es común disfrutarla con un vaso de vino blanco seco de la región, como un Riesling o un Gewürztraminer, que complementa perfectamente los sabores ahumados y cremosos.
Una curiosidad histórica es que originalmente se preparaba solo con los ingredientes más básicos que tenían los campesinos durante el invierno. Hoy en día, aunque existen muchas variaciones modernas, la versión clásica sigue siendo la más apreciada por su autenticidad y simplicidad. Es un plato que une tradición y sabor en cada bocado.
Para los amantes de la cocina francesa, dominar la Tarte Flambée es esencial, ya que representa perfectamente la fusión de influencias alemanas y francesas que caracteriza la cocina alsaciana. Su popularidad ha traspasado fronteras y hoy se disfruta en todo el mundo como una alternativa sofisticada a la pizza tradicional.
Sustituir el bacon por champiñones salteados o puerros caramelizados.
Añadir un poco de queso Gruyère rallado por encima antes de hornear.
Versión postre con manzana, canela y azúcar moreno.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en horno a 180°C durante 5-7 minutos para recuperar la textura crujiente.
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