Tomates cherry caramelizados lentamente en aceite de oliva con hierbas aromáticas

Los tomates confitados son una técnica culinaria clásica de la cocina mediterránea que transforma tomates cherry en delicias caramelizadas y concentradas en sabor. Este proceso lento de cocción a baja temperatura permite que los azúcares naturales del tomate se caramelicen mientras conservan su jugosidad interior, creando un contraste perfecto entre la textura exterior ligeramente crujiente y el interior tierno y jugoso.
Originarios de la región mediterránea, especialmente de Italia y el sur de Francia, los tomates confitados han sido durante siglos una forma de conservar la abundancia de tomates de verano. La técnica del confitado, que significa 'conservado', implica cocinar los tomates en aceite de oliva a temperatura muy baja durante varias horas, permitiendo que se concentren los sabores sin quemarse ni secarse completamente.
El sabor resultante es una explosión de umami con notas dulces, ácidas y herbáceas que se complementan perfectamente. La textura es mágica: exterior ligeramente arrugada y caramelizada que se deshace en la boca, revelando un interior tierno y jugoso que mantiene toda la esencia del tomate fresco. El aceite de oliva infusionado con hierbas aromáticas se convierte en un tesoro culinario por derecho propio.
Para presentarlos, coloca los tomates confitados sobre una tabla de madera o plato blanco para resaltar su vibrante color rojo intenso. Sirve con pan crujiente tostado y un chorrito del aceite aromático. También puedes disponerlos sobre queso fresco de cabra o burrata, espolvorear con sal de escamas y decorar con hojas frescas de albahaca o romero.
Estos tomates confitados son increíblemente versátiles: úsalos para enriquecer pastas, pizzas, ensaladas, sándwiches o como guarnición para carnes y pescados. El aceite aromatizado resultante es perfecto para aliñar ensaladas o mojar pan. Son un básico de cocina que eleva cualquier plato con su sabor concentrado y textura única.
Consejo importante: la paciencia es clave en este proceso. No intentes acelerar la cocción aumentando la temperatura, ya que los tomates se quemarían por fuera antes de confitarse por dentro. El resultado final vale cada minuto de espera, creando un ingrediente gourmet que transformará tu cocina cotidiana en algo extraordinario.
por ración
Sustituye el azúcar moreno por 2 cucharadas de miel para un sabor más floral y complejo.
Añade 1-2 guindillas secas enteras o 1 cucharadita de copos de chile al aceite antes de hornear.
Añade la ralladura de 1 limón o naranja a los tomates antes de hornear para un toque fresco y aromático.
Almacenar en frasco de vidrio esterilizado, completamente cubiertos de aceite de oliva. Conservar en refrigerador hasta 2 semanas. Sacar del refrigerador 30 minutos antes de usar para que el aceite se licúe.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.