Bolinho de feijão-fradinho frito recheado com vatapá e camarão seco

El acarajé es un plato emblemático de la cocina bahiana, originario de Salvador de Bahía en Brasil. Este delicioso bolinho de feijão-fradinho frito en aceite de dendê es una herencia directa de la cultura afrobrasileña, específicamente de las tradiciones culinarias yoruba. El nombre 'acarajé' proviene del yoruba 'akara' (bola de fuego) y 'je' (comer), haciendo referencia a su característico color dorado intenso que adquiere al freírse en el aceite de palma.
La textura del acarajé es única: crujiente por fuera gracias a la fritura en aceite de dendê, y suave y esponjosa por dentro. El sabor es complejo y aromático, con notas terrosas del feijão-fradinho (judión carilla) combinadas con el característico sabor del aceite de dendê, que aporta un toque ligeramente ahumado y un color anaranjado intenso. Tradicionalmente se sirve abierto por la mitad y relleno generosamente con vatapá (una crema de camarones, cacahuetes y pan) y camarones secos salteados.
La preparación del acarajé es todo un ritual en Bahía, donde las 'baianas de acarajé' visten sus trajes típicos blancos y venden este manjar en las calles de Salvador. Cada elemento del plato tiene un significado cultural profundo, desde el uso del aceite de dendê (sagrado en el candomblé) hasta la forma de servir que mantiene viva la tradición africana en suelo brasileño.
Para presentar el acarajé de manera tradicional, se debe servir caliente, recién salido del aceite. Se abre por la mitad sin llegar a separar completamente las partes, se rellena abundantemente con vatapá y se corona con camarones secos salteados. Se puede acompañar con pimenta (salsa picante) al gusto. La presentación debe ser generosa y colorida, mostrando el contraste entre el dorado del acarajé, el cremoso vatapá y los camarones anaranjados.
El acarajé es más que un simple plato callejero; es una experiencia sensorial completa que combina historia, cultura y sabor en cada bocado. Su preparación requiere paciencia y técnica, especialmente en el proceso de batir la masa para incorporar aire y lograr esa textura esponjosa característica. El resultado es un plato festivo, lleno de personalidad y perfecto para compartir en ocasiones especiales.
Un consejo importante es utilizar feijão-fradinho de buena calidad y remojarlo el tiempo suficiente para facilitar el pelado. El aceite de dendê es fundamental para el sabor auténtico, aunque se puede mezclar con otro aceite si se prefiere un sabor menos intenso. La temperatura del aceite debe ser media-alta para que el acarajé se dore por fuera sin quemarse y se cocine perfectamente por dentro.
Sustituir los camarones del vatapá y del relleno por champiñones salteados o tofu desmenuzado. Usar caldo de verduras en lugar de leche de coco si se prefiere.
En lugar de camarones, rellenar con carne seca (carne de sol) desmenuzada y refogada con cebolla, ajo y pimentón.
Guardar el acarajé sin rellenar en un recipiente hermético en refrigeración hasta por 2 días. El vatapá y los camarones salteados por separado en recipientes herméticos. Recalentar el vatapá a fuego lento añadiendo un poco de leche de coco. Los acarajés se pueden recalentar en el horno a 180°C por 5-7 minutos.
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