Sopa fría tradicional de almendras y ajo

El ajoblanco malagueño es una sopa fría tradicional de la provincia de Málaga, en Andalucía, que se remonta a la época de Al-Ándalus. Esta refrescante crema se elabora principalmente con almendras crudas, ajo, pan duro, aceite de oliva virgen extra y vinagre, creando una textura sedosa y un sabor equilibrado entre el picante suave del ajo y la dulzura natural de las almendras.
Originariamente, el ajoblanco era un plato humilde de campesinos y jornaleros que necesitaban una comida nutritiva y refrescante para las calurosas jornadas de trabajo en el campo. Con el tiempo, esta sopa fría se ha convertido en un emblema de la gastronomía malagueña, especialmente popular durante los meses de verano cuando las temperaturas superan los 30 grados
La textura del ajoblanco perfecto debe ser cremosa pero ligera, sin llegar a ser demasiado espesa. El secreto está en el majado tradicional con mortero, aunque hoy en día se puede preparar perfectamente con batidora de vaso. El equilibrio entre el ajo y las almendras es crucial: suficiente ajo para dar carácter pero no tanto que enmascare el delicado sabor de las almendras.
Para la presentación tradicional, se sirve bien frío en cuencos individuales, adornado con uvas moscatel cortadas por la mitad o melón en dados. Algunas versiones modernas incluyen también trocitos de jamón serrano o almendras laminadas tostadas como topping. La temperatura es fundamental: debe servirse recién salido de la nevera, casi helado, para realzar su frescura.
Esta sopa fría es perfecta como entrante en cenas de verano, pero también puede servirse como plato único ligero acompañado de una ensalada verde. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes ocasiones, desde una comida familiar informal hasta una cena más elaborada con invitados.
El ajoblanco malagueño no solo es delicioso, sino también nutritivo: las almendras aportan proteínas vegetales y grasas saludables, el aceite de oliva es rico en antioxidantes, y el ajo tiene propiedades beneficiosas para la salud cardiovascular. Una opción perfecta para quienes buscan platos tradicionales, saludables y refrescantes.
Sustituye las uvas moscatel por mango o papaya en dados para un toque tropical.
Añade virutas de jamón serrano por encima junto con las uvas para un contraste salado.
Omite el pan o utiliza pan vegano, y asegúrate de que el vinagre no contenga trazas animales.
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Consumir en 2 días como máximo. No congeles porque la textura se alteraría.