Receta tradicional española con carne de cerdo y ternera en salsa de tomate casera

Las albóndigas en salsa son un plato tradicional de la cocina española que ha pasado de generación en generación. Este plato humilde pero delicioso tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde la combinación de carnes y salsas de tomate ha sido una constante durante siglos. Las albóndigas representan la esencia de la cocina casera, aquella que se prepara con ingredientes sencillos pero con mucho cariño, recordando los sabores de la infancia y las comidas familiares.
El sabor de estas albóndigas es profundamente satisfactorio: la carne de cerdo aporta jugosidad y sabor, mientras que la ternera proporciona una textura más firme. La mezcla de ambas carnes crea un equilibrio perfecto que se realza con el pan rallado y los huevos, que actúan como ligantes. El perejil fresco y el ajo añaden notas aromáticas que complementan sin dominar el sabor principal de la carne.
La salsa de tomate casera es el alma de este plato. Preparada con tomate natural triturado, cebolla, ajo y un toque de vino blanco, esta salsa envuelve las albóndigas en un abrazo de sabores mediterráneos. La cocción lenta permite que los ingredientes se integren perfectamente, creando una salsa espesa y aromática que impregna cada albóndiga con su sabor característico.
La textura de las albóndigas es suave por dentro pero con una superficie ligeramente dorada que aporta contraste. Al morder, se nota primero la corteza exterior ligeramente crujiente, seguida de la carne tierna y jugosa en el interior. La salsa, por su parte, es suave y sedosa, con pequeños trozos de tomate que añaden interés textural.
Para la presentación, se recomienda servir las albóndigas en un plato hondo o cazuela de barro, cubiertas generosamente con la salsa. Se pueden acompañar con patatas fritas, arroz blanco o simplemente con buen pan para mojar en la salsa. Decorar con perejil fresco picado añade un toque de color y frescura que contrasta con el rojo intenso de la salsa.
Este plato es perfecto para compartir en familia o con amigos, ya que su preparación es sencilla pero el resultado es espectacular. Las albóndigas en salsa mejoran con el tiempo, por lo que se pueden preparar con antelación y recalentar, lo que las hace ideales para comidas preparadas o para tener listas cuando llegan invitados inesperados.
Añadir 200g de guisantes congelados a la salsa durante los últimos 10 minutos de cocción.
Colocar las albóndigas enharinadas en una bandeja de horno con un poco de aceite y hornear a 200°C durante 15 minutos antes de añadirlas a la salsa.
Añadir 1 cucharadita de pimentón picante o una guindilla pequeña a la salsa para darle un toque picante.
Dejar enfriar completamente las albóndigas en salsa, luego guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Se pueden recalentar en una cazuela a fuego bajo o en el microondas.
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