Un entrante vegetal elegante con texturas contrastantes

Las alcachofas confitadas con yema curada representan la sofisticación de la cocina vegetal moderna. Este plato combina la delicadeza de las alcachofas cocinadas lentamente en aceite de oliva con la intensidad cremosa de una yema de huevo curada, creando un contraste de texturas que deleita el paladar.
Originario de la tradición mediterránea, este plato reinterpreta técnicas clásicas de conservación y confitado. Las alcachofas, consideradas una joya de la huerta, se transforman mediante el confitado en un ingrediente tierno y lleno de sabor, mientras que la yema curada aporta un toque de umami y cremosidad que complementa perfectamente la verdura.
En cuanto a sabor, se disfruta una armonía entre lo terroso de las alcachofas, la acidez sutil del limón y la riqueza salada de la yema curada. Las texturas juegan un papel fundamental: la alcachofa queda melosa por dentro y ligeramente crujiente en los bordes, mientras que la yema se deshace en la boca como una nube salada.
Para la presentación, se recomienda servir las alcachofas calientes sobre un plato blanco que resalte sus colores naturales. Colocar las alcachofas confitadas formando un círculo y espolvorear por encima la yema curada rallada finamente. Acompañar con unas hojas de rúcula fresca y unas láminas de parmesano para añadir color y contraste.
Este plato es perfecto para comenzar una cena especial o como parte de un menú degustación vegetariano. La combinación de técnicas tradicionales y presentación moderna lo convierte en una opción ideal para impresionar a los comensales más exigentes.
Un consejo importante es utilizar alcachofas frescas de temporada, preferiblemente las variedades más tiernas como las alcachofas baby. La calidad del aceite de oliva también es crucial, ya que será el medio de cocción y aportará gran parte del sabor final al plato.
Sustituir la yema curada por una crema de anacardos con levadura nutricional y miso para obtener un sabor umami similar
Experimentar con otras hierbas como laurel, estragón o hierbabuena en el confitado de alcachofas
Guardar las alcachofas confitadas en un recipiente hermético cubiertas con el aceite de cocción. La yema curada se debe guardar separada en un recipiente hermético. No congelar.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.