Alitas crujientes con salsa casera, listas para el horno o la parrilla

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: seca muy bien las alitas con papel de cocina antes de marinarlas. Si están húmedas, el adobo no se pegará bien y la piel no quedará crujiente. Luego, separa cada alita en dos partes por la articulación; así se cocinan de forma más uniforme y son más fáciles de comer.
El marinado es sencillo pero clave. Mezcla el aceite, los ajos picados, la sal, la pimienta y el pimentón ahumado. Asegúrate de que cada pieza quede bien cubierta. Mi consejo: déjalas reposar en la nevera al menos 30 minutos, pero si puedes esperar 2 horas, el sabor penetrará mucho más. Mientras tanto, prepara la salsa barbacoa casera. Cocínala a fuego medio-bajo hasta que espese ligeramente, unos 10-15 minutos. Pruébala y ajusta: si quieres más dulzor, añade un poco más de miel; si prefieres más acidez, un chorrito extra de vinagre.
Para la cocción, el error más común es amontonar las alitas en la bandeja. Colócalas en una sola capa y con espacio entre ellas para que el aire caliente circule y se doren por todos lados. Hornea a 200°C y dales la vuelta a mitad de cocción. El punto de control: deben estar doradas y la carne debe desprenderse fácilmente del hueso. Si usas parrilla, vigila que no se quemen por el azúcar de la salsa.
Aquí está el truco para que la salsa quede perfecta: aplícala solo al final. Pinta las alitas ya casi cocinadas y hornéalas o ásalas solo 5-10 minutos más. Así la salsa se carameliza sin quemarse. Si la echas demasiado pronto, el azúcar se carbonizará y amargará. Sirve las alitas enseguida, con los bastoncillos de apio y zanahoria y la salsa ranch aparte. Si te sobran, guárdalas en un tupper en la nevera y recaliéntalas en el horno para que recuperen el crujiente; el microondas las dejará blandas.
Añade 1-2 cucharadas de salsa picante a la salsa barbacoa para un toque más picante.
Cocina las alitas solo con el adobo básico y sirve la salsa barbacoa aparte para mojar.
Sustituye la salsa barbacoa por una mezcla de miel, salsa de soja, ajo y jengibre para un sabor asiático.
Guarda las alitas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócalas en el horno precalentado a 180°C durante 10-15 minutos, o hasta que estén calientes y crujientes nuevamente.
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23 de febrero de 2026
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