Masa fina y crujiente con relleno de manzana, canela y nueces

Si alguna vez te quedó regular, seguramente fue por no estirar la masa lo suficiente. La clave es que quede casi transparente, así se hornea crujiente y no gomosa. Para eso, el reposo de 30 minutos es imprescindible para que el gluten se relaje y sea más fácil de manejar. Usa un paño de cocina enharinado y estira primero con rodillo, luego con las manos, levantándola con cuidado desde los bordes.
El otro punto crítico es el relleno. Usa manzanas de variedad ácida, como Granny Smith, que aguantan bien la cocción. El pan rallado tostado con mantequilla no es opcional: es lo que absorbe el jugo de la fruta y evita que la masa se empape. Tóstate el tuyo en una sartén hasta que esté dorado y déjalo enfriar antes de esparcirlo sobre la masa.
A la hora de armar el rollo, no escatimes con el borde libre de masa (unos 5 cm) para poder sellarlo bien. Usa el paño para enrollar con más control y aprieta suavemente para que quede compacto, pero sin romper la masa. Si se agrieta un poco, no pasa nada, puedes parchearlo con un trocito de masa sobrante. Colócalo en la bandeja con la costura hacia abajo.
Al hornear, pincélalo bien con mantequilla derretida para que dore. Hornea a 180°C unos 35-40 minutos. Si ves que se tuesta demasiado rápido por arriba, tápalo con papel de aluminio. Sácalo cuando esté uniformemente dorado y crujiente. Déjalo reposar 10-15 minutos antes de cortar, así el relleno se asienta y no se desparrama.
Mi consejo: si no tienes azúcar moreno, usa el blanco normal. Las pasas, remójalas en agua tibia o un poco de ron si quieres más sabor. Para las nueces, pícalas tú mismo, quedan mejor que las ya picadas. Se conserva bien un par de días a temperatura ambiente. Para recalentar, un trozo en el horno a 160°C durante unos minutos recupera la textura crujiente.
Sustituye la mantequilla por margarina vegetal y el huevo por 1 cucharada de semillas de lino molidas mezcladas con 3 cucharadas de agua. Usa azúcar de caña integral.
Para una versión más rápida, usa masa de hojaldre comprada. Extiende la masa, añade el relleno y hornea según las instrucciones del paquete.
Sustituye las manzanas por peras y añade 100 g de chocolate negro picado al relleno. Reduce el azúcar a 70 g.
Deja enfriar completamente el strudel, envuélvelo en papel film o colócalo en un recipiente hermético. Guárdalo en la nevera hasta 3 días. Para recalentar, calienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos.
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23 de febrero de 2026
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