Un arroz fragante y especiado que se cocina lentamente para desarrollar sabores intensos

Este arroz aromático con cilantro y curry es una guarnición excepcional que combina la frescura del cilantro con la profundidad de las especias del curry. La cocción lenta en slow cooker permite que los granos de arroz absorban completamente los sabores, resultando en una textura perfectamente tierna y separada.
Originario de una fusión entre técnicas asiáticas y mediterráneas, este plato representa la evolución moderna de las guarniciones tradicionales. El cilantro aporta un toque fresco y herbáceo que contrasta maravillosamente con la calidez del curry, creando un equilibrio de sabores que complementa perfectamente carnes, pescados o platos vegetarianos.
La textura del arroz es clave en esta receta: cada grano debe quedar suelto y perfectamente cocido, sin pegarse ni quedar pastoso. La slow cooker garantiza una cocción uniforme y controlada, permitiendo que el arroz libere su almidón lentamente mientras absorbe el caldo aromatizado con las especias.
Para la presentación, sirve el arroz en una fuente amplia y espolvorea con cilantro fresco picado justo antes de servir. Puedes decorar con rodajas finas de chile rojo o unas hojas de cilantro enteras para dar un toque de color. La combinación de colores amarillo dorado del curry con el verde vibrante del cilantro crea un plato visualmente atractivo.
Este arroz es versátil y se adapta a múltiples ocasiones, desde cenas familiares hasta reuniones más formales. Su sabor complejo pero equilibrado lo convierte en una guarnición que puede robar protagonismo sin abrumar al plato principal.
Un consejo importante es lavar bien el arroz antes de cocinarlo para eliminar el exceso de almidón superficial, lo que garantiza que los granos queden sueltos. También puedes ajustar la intensidad del curry según tu preferencia, añadiendo más o menos cantidad de la mezcla de especias.
Sustituye 250 ml del caldo por leche de coco para un sabor más tropical y cremoso.
Añade 1 chile fresco picado o 1/2 cucharadita de chile en polvo al sofrito para un toque picante.
Guarda el arroz en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el microondas o al vapor añadiendo un poco de agua para recuperar la textura.