Un plato tradicional colombiano con pollo, cerdo y verduras

El arroz atollado es un plato tradicional de la región del Valle del Cauca en Colombia, conocido por su consistencia cremosa y su mezcla de sabores que combina carnes y verduras en una preparación única. Este plato tiene sus raíces en las cocinas campesinas donde se aprovechaban los ingredientes disponibles para crear comidas sustanciosas y nutritivas para toda la familia.
La textura del arroz atollado es lo que lo distingue de otros platos de arroz, ya que se cocina con suficiente líquido para que quede cremoso pero no caldoso, logrando una consistencia similar a un risotto pero con los sabores característicos de la cocina colombiana. El sabor es rico y complejo, con notas de las carnes, el sofrito de verduras y las especias que se integran armoniosamente.
La presentación tradicional se hace directamente en la olla donde se cocinó, sirviéndose en platos hondos para mantener la temperatura. Se acostumbra decorar con perejil fresco picado y rodajas de plátano maduro frito al lado. El color dorado del arroz contrasta bellamente con el verde del perejil y el amarillo del plátano.
Este plato es ideal para reuniones familiares y ocasiones especiales, ya que su preparación requiere tiempo y dedicación pero el resultado vale cada minuto invertido. La combinación de proteínas y carbohidratos lo convierte en un plato completo que satisface incluso a los comensales más exigentes.
Para lograr el punto perfecto de cremosidad, es fundamental controlar la cantidad de líquido y remover constantemente durante los últimos minutos de cocción. El arroz debe quedar suelto pero con una textura que se pegue ligeramente al tenedor, sin llegar a ser pastoso.
El arroz atollado representa la esencia de la cocina colombiana: sabrosa, abundante y llena de tradición. Cada bocado transporta a los fogones de las abuelas que han transmitido esta receta de generación en generación, manteniendo viva una parte importante del patrimonio culinario del país.
Sustituye las carnes por una mezcla de camarones, calamares y mejillones para una versión marina.
Omite las carnes y usa más verduras como champiñones, maíz y judías verdes, con caldo de verduras.
Guardar en recipiente hermético una vez que se haya enfriado completamente. Calentar en microondas o a fuego lento con un poco de caldo o agua para recuperar la cremosidad.