Un clásico postre cremoso con el toque aromático de la canela

El arroz con leche es uno de los postres más tradicionales y queridos de la gastronomía española, con raíces que se remontan a la Edad Media. Este dulce humilde pero reconfortante ha sido parte de la cultura culinaria de muchas regiones de España, especialmente en el norte, donde se prepara con leche fresca de vaca y arroz de grano corto que libera su almidón para crear una textura cremosa e inigualable.
La combinación de la leche, el arroz y la canela crea una sinfonía de sabores donde la suavidad láctea se mezcla con el toque terroso del arroz y el calor aromático de la canela. La textura es cremosa pero con el agradable granulado del arroz cocido, que debe quedar tierno pero no deshecho, manteniendo cierta consistencia que contrasta con la suavidad de la leche.
La presentación tradicional del arroz con leche es en cazuelitas individuales de barro, espolvoreado generosamente con canela en polvo. También puede servirse en copas de cristal para una presentación más moderna, decorado con una ramita de canela y algunos frutos rojos frescos como frambuesas o arándanos. La canela no solo se usa como decoración, sino que su aroma impregna todo el postre, creando una experiencia sensorial completa.
Este postre es versátil y puede adaptarse a diferentes gustos: algunos prefieren un arroz con leche más líquido, mientras que otros lo disfrutan más espeso. La clave está en el tiempo de cocción y la proporción de arroz. Tradicionalmente se endulza con azúcar blanco, pero puede sustituirse por miel, azúcar moreno o incluso edulcorantes para una versión más ligera.
El arroz con leche es perfecto para cualquier época del año: reconfortante en invierno y refrescante cuando se sirve frío en verano. Su preparación es sencilla pero requiere paciencia, ya que la cocción lenta es fundamental para desarrollar su textura cremosa característica. Es un postre que evoca recuerdos de la infancia y tradiciones familiares.
Para el mejor resultado, es fundamental usar arroz de grano corto como el bomba o el arborio, que liberan más almidón. La leche entera aporta la cremosidad necesaria, aunque puede usarse semidesnatada si se prefiere más ligero. La canela en rama durante la cocción y en polvo para decorar completa este clásico irresistible.
Sustituye la mitad de la leche por leche de coco para un sabor tropical y exótico.
Añade un puñado de pasas remojadas en ron o agua caliente durante los últimos 10 minutos de cocción.
Usa leche semidesnatada y edulcorante en lugar de azúcar para una versión más ligera.
Guardar en recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 3 días.
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