Un clásico de la costa peruana con sabores intensos del mar

El arroz con mariscos peruano es un plato emblemático de la gastronomía costeña del Perú, que combina la influencia española del arroz con los sabores ancestrales del mar peruano. Esta preparación representa la fusión perfecta entre la tradición culinaria europea y los ingredientes autóctonos de la costa del Pacífico, creando un festín de sabores que evoca las brisas marinas y la riqueza del océano peruano.
El sabor de este arroz es una sinfonía de notas marinas intensas, donde el ají amarillo peruano aporta su característico picor suave y color vibrante, mientras que el culantro le da un toque fresco y herbal único. La combinación de mariscos frescos -camarones, calamares, mejillones y conchas- crea una textura variada que va desde la suavidad de los camarones hasta la firmeza carnosa de los calamares, todo integrado en un arroz jugoso y perfumado.
La textura del plato es fundamental: el arroz debe quedar suelto pero húmedo, absorbiendo los jugos de los mariscos sin llegar a ser pastoso. Cada grano debe estar impregnado del caldo de pescado y los sabores del sofrito, manteniendo su individualidad mientras se mezcla armoniosamente con los trozos de mariscos. La cocción precisa es clave para lograr este equilibrio perfecto entre humedad y soltura.
Para la presentación, tradicionalmente se sirve en platos hondos individuales o en una fuente grande para compartir en el centro de la mesa. Se decora con rodajas de huevo duro, aceitunas negras y ramitas de culantro fresco. Algunas versiones incluyen camarones enteros con cabeza para dar un toque visual impresionante, mientras que otras añaden trozos de pimiento rojo asado para contrastar con el color amarillo del arroz.
Este plato es ideal para reuniones familiares y celebraciones, ya que su elaboración compartida y consumo colectivo refuerzan los lazos sociales. La preparación involucra varios pasos que pueden distribuirse entre los comensales, haciendo de la cocina un espacio de convivencia antes de disfrutar del festín final. El aroma que invade la casa durante la cocción ya es parte de la experiencia gastronómica.
Para acompañar, nada mejor que una salsa criolla peruana (cebolla en juliana con limón y ají limo) y una buena cerveza fría o un pisco sour. El contraste entre la frescura de la salsa y la riqueza del arroz crea una experiencia sensorial completa que transporta directamente a las chicherías limeñas o a los restaurantes frente al mar en el Callao.
Añade tomate picado y un toque de ají panca al sofrito para una versión más rojiza y picante
Sustituye los camarones por langostinos grandes para una ocasión especial
Añade tinta de calamar al caldo para obtener un arroz negro espectacular
Guarda en recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar a fuego medio con un poco de caldo o agua para recuperar la humedad.
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