Un clásico ecuatoriano de arroz con menestra de lentejas

El arroz con menestra es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía ecuatoriana, especialmente popular en la región costera. Esta combinación de arroz blanco esponjoso con una menestra de lentejas espesa y sabrosa representa la fusión perfecta entre la tradición indígena y las influencias españolas. La menestra, palabra que proviene del latín 'minestra' (sopa), ha evolucionado en Ecuador para convertirse en un guiso espeso que acompaña perfectamente al arroz.
El sabor de este plato es profundamente reconfortante, con las lentejas aportando una textura cremosa y terrosa que contrasta maravillosamente con la ligereza del arroz. Las especias como el comino y el ajo realzan los sabores naturales de los vegetales, mientras que el cilantro fresco añade un toque herbáceo y refrescante. La combinación de texturas -el arroz suelto y la menestra espesa- crea una experiencia gastronómica equilibrada y satisfactoria.
La presentación tradicional consiste en servir el arroz blanco en un lado del plato y la menestra en el otro, permitiendo que cada comensal mezcle según su preferencia. Se suele acompañar con plátanos maduros fritos, aguacate en rodajas y una porción de carne asada o chorizo para quienes prefieren una versión no vegetariana. Los colores vibrantes del plato -el blanco del arroz, el marrón dorado de la menestra y los toques verdes del cilantro- lo hacen visualmente atractivo.
Este plato es ideal para reuniones familiares y ocasiones especiales, aunque también se consume regularmente en los hogares ecuatorianos. Su preparación relativamente sencilla y los ingredientes accesibles lo convierten en una opción popular para cocineros de todos los niveles. La menestra puede prepararse con anticipación, ya que sus sabores se intensifican con el tiempo, haciendo de este un plato práctico para planificar comidas.
Para lograr la textura perfecta de la menestra, es fundamental cocinar las lentejas hasta que estén tiernas pero no deshechas, y luego triturar ligeramente una parte para espesar el guiso sin perder completamente la textura de los granos. El arroz debe quedar suelto y granulado, logrado mediante el correcto lavado y la proporción adecuada de agua. Estos pequeños detalles marcan la diferencia entre una buena menestra y una excepcional.
En cuanto a variaciones regionales, en algunas zonas de Ecuador se añade maní molido a la menestra para darle más cuerpo y sabor, mientras que en otras se incorporan trozos de plátano verde. Independientemente de la versión, el arroz con menestra sigue siendo un símbolo de la cocina casera ecuatoriana, transmitiendo calidez, tradición y el amor por los sabores auténticos que caracterizan a esta rica gastronomía.
Añade 2 cucharadas de maní molido al sofrito de vegetales para darle un sabor a nuez y más cuerpo a la menestra.
Agrega 200g de carne molida de res o cerdo al sofrito de vegetales para una versión no vegetariana.
Sustituye las lentejas por frijoles rojos o negros previamente cocidos para una variación diferente.
Guarda la menestra y el arroz por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Calienta por separado antes de servir.
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