Un plato elegante y reconfortante con la intensidad de las setas y el aroma de la trufa

El arroz cremoso de setas con trufa es una reinterpretación moderna del clásico risotto italiano, donde la cremosidad característica se combina con la profundidad de sabor de las setas silvestres y el lujo aromático de la trufa. Este plato encuentra sus raíces en la tradición norteña italiana, específicamente en las regiones de Piamonte y Lombardía, donde las setas porcini y las trufas negras son ingredientes emblemáticos de la gastronomía local. La técnica del risotto, que requiere atención constante y paciencia, se transforma aquí en una experiencia culinaria que celebra la textura sedosa y los sabores terrosos.
El sabor principal proviene de la combinación perfecta entre la cremosidad del arroz Arborio, cocinado lentamente en caldo de verduras, y la intensidad umami de las setas variadas. Las setas shiitake aportan profundidad, los champiñones proporcionan suavidad, y las setas porcini deshidratadas infunden un carácter forestal inconfundible. La trufa, ya sea en forma de aceite o láminas frescas, añade ese toque final de elegancia que eleva el plato a otro nivel, con su aroma penetrante y sabor terroso único.
La textura es fundamental en este arroz cremoso: debe ser al dente pero suave, con cada grano de arroz perfectamente cocido pero manteniendo su estructura. La cremosidad no proviene de la nata, sino del almidón que el arroz libera durante la cocción lenta y constante, creando una salsa natural que envuelve cada ingrediente. El queso parmesano añade salinidad y cuerpo, mientras que la mantequilla fría al final (la técnica del 'mantecatura') aporta brillo y suavidad adicional.
Para la presentación, se recomienda servir el arroz inmediatamente después de prepararlo, en platos hondos precalentados. Se puede decorar con unas láminas finas de trufa fresca, hojas de perejil picado o cebollino fresco, y un chorrito final de aceite de trufa. La consistencia debe ser fluida pero no líquida, formando una pequeña ola cuando se inclina el plato. Este arroz cremoso se disfruta mejor como plato principal, acompañado de una ensalada verde simple para contrastar la riqueza del plato.
Los consejos clave incluyen usar siempre caldo caliente para no interrumpir la cocción, remover constantemente pero con suavidad para no romper los granos de arroz, y probar continuamente para alcanzar el punto exacto de cocción. La trufa debe añadirse al final para preservar su aroma volátil, y el queso parmesano debe rallarse en el momento para mantener su frescura y sabor. Este plato es perfecto para ocasiones especiales donde se busca impresionar con sabores sofisticados pero reconfortantes.
Finalmente, la versatilidad de este arroz cremoso permite adaptaciones según la temporada: en primavera se pueden añadir espárragos y guisantes, en verano setas de cardo y calabacín, y en otoño las setas silvestres en su máximo esplendor. Cada variación mantiene la esencia del plato: la cremosidad perfecta, el sabor a setas intenso y el toque final de trufa que hace de cada bocado una experiencia memorable.
Sustituir el aceite de trufa por unas hebras de azafrán infusionadas en el caldo para un color dorado y sabor diferente
Reemplazar la mantequilla por aceite de oliva y el queso parmesano por levadura nutricional o queso vegano
Añadir gambas o langostinos salteados al final, o tiras de pollo a la plancha como acompañamiento
Guardar en un recipiente hermético en refrigerador. Para recalentar, añadir un poco de caldo o agua y calentar a fuego bajo removiendo constantemente. No congelar ya que el arroz pierde su textura cremosa.
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