Arroz cremoso con el fruto brasileño pequi, ideal para acompañar carnes

Antes de ponerte con todo, mira esto: el pequi tiene espinas alrededor de su semilla. Si usas la fruta fresca, manipúlala con cuidado y, tradicionalmente, se cocina entero para luego retirar solo la pulpa. Si lo compras en conserva, ya viene listo. Este es el punto más delicado.
El éxito del plato empieza por lavar bien el arroz hasta que el agua salga clara. Así eliminas el almidón superficial y evitas que se apelmace. Luego, en la olla, no te saltes el paso de sofreír el arroz con la cebolla y el ajo durante esos 2-3 minutos. Verás cómo los granos se ponen ligeramente translúcidos en los bordes: eso sella el almidón y ayuda a que quede suelto.
Añade el caldo ya caliente para que la cocción no se interrumpa. Una vez hierva y bajes el fuego, tapa la olla y no la destapes durante los 18-20 minutos de cocción. La tentación de mirar es grande, pero si levantas la tapa, el vapor se escapa y el arroz puede quedar crudo. Confía en el tiempo.
Cuando apagues el fuego, deja que repose tapado otros 10 minutos. Este reposo es clave para que los granos terminen de hidratarse de manera uniforme. Solo entonces añades la mantequilla y el cilantro y mezclas con un tenedor, levantando el arroz con suavidad para no romperlo. La grasa del pequi y la mantequilla le darán esa textura cremosa característica.
Si no encuentras pequi fresco, el de conserva funciona perfectamente. El caldo de verduras le da un buen fondo, pero si no tienes, usa agua con un poco más de sal. Este arroz es una guarnición potente, así que acompáñalo con carnes simples a la parrilla o asadas, como cerdo o pollo, para que su sabor único (una mezcla entre mango, coco y almendra con un toque picante) sea el protagonista. Sirve en el momento; si sobra, recalienta a fuego muy suave con un chorrito de agua o caldo.
Añade trozos de pollo desmenuzado al arroz durante los últimos 5 minutos de cocción para convertirlo en un plato principal completo.
Sustituye la mantequilla por aceite de oliva virgen extra y usa caldo de verduras casero sin productos animales.
Agrega 200 ml de leche de coco junto con el caldo para un sabor tropical más cremoso y dulce.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el microondas o a fuego lento en una sartén con un poco de agua o caldo para recuperar la textura.
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23 de febrero de 2026
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