Un plato picante y aromático de la cocina china con tofu crujiente y verduras frescas

El arroz frito Hunan es una especialidad de la provincia de Hunan en China, conocida por su sabor intenso y picante característico. Esta versión vegetariana incorpora tofu firme marinado y salteado hasta lograr una textura crujiente por fuera y tierna por dentro, combinado con zanahorias frescas que aportan un toque dulce y color vibrante al plato.
La cocina de Hunan se distingue por el uso generoso de chiles y ajo, creando perfiles de sabor audaces y complejos. En este arroz frito, la salsa de soja oscura y el aceite de sésamo se combinan con jengibre fresco y cebolletas para crear una base aromática que impregna cada grano de arroz. El secreto está en utilizar arroz del día anterior, ligeramente seco, que absorbe mejor los sabores sin volverse pastoso.
La textura juega un papel fundamental en este plato: el tofu debe quedar dorado y crujiente, las zanahorias al dente para mantener su frescura, y el arroz debe tener granos separados y ligeramente tostados. El contraste entre lo crujiente del tofu, lo tierno de las verduras y lo esponjoso del arroz crea una experiencia sensorial completa en cada bocado.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos individuales, decorando con cebolleta fresca picada y semillas de sésamo tostadas. Un chorrito final de aceite de chile alrededor del borde del plato no solo añade un toque visual atractivo sino que permite a cada comensal ajustar el nivel de picante según su preferencia.
Este plato es perfecto para quienes buscan una alternativa vegetariana sustanciosa sin sacrificar el auténtico sabor de la cocina china. La combinación de proteínas del tofu con los carbohidratos del arroz y las vitaminas de las verduras lo convierte en una comida equilibrada y nutritiva.
Para los amantes del picante, se pueden añadir más chiles secos o utilizar chiles frescos picados durante el salteado. La versatilidad del plato permite también incorporar otras verduras como pimientos, guisantes o brotes de soja, manteniendo siempre la esencia picante y aromática que define la cocina hunanesa.
Sustituir el tofu por 300g de pechuga de pollo o lomo de cerdo cortado en tiras finas. Marinar la carne con 1 cucharada de salsa de soja y 1 cucharadita de maicena antes de saltear.
Añadir 2-3 chiles frescos picados junto con el ajo y jengibre, o utilizar aceite de chile Szechuan para un picante más aromático.
Incorporar 100g de guisantes, 100g de maíz dulce y 50g de brotes de soja durante el salteado de verduras para una versión más completa.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en sartén a fuego medio con un poco de aceite, removiendo constantemente hasta que esté caliente por completo.