Un clásico de la cocina china casera, rápido y lleno de sabor

El arroz frito Pekín es una preparación emblemática de la cocina china que combina la tradición culinaria de la capital con ingredientes frescos y técnicas de salteado rápido. Este plato tiene sus raíces en la necesidad de aprovechar el arroz del día anterior, transformándolo en una comida completa y deliciosa. La versión con pollo y judías verdes añade proteínas magras y verduras crujientes, creando un equilibrio perfecto de texturas y sabores.
El sabor característico de este arroz frito proviene de la combinación de salsa de soja, jengibre fresco y ajo, que se integran perfectamente con el huevo batido y las verduras. Las judías verdes aportan un toque crujiente que contrasta maravillosamente con la suavidad del arroz y la jugosidad del pollo. Cada bocado es una explosión de umami con notas ligeramente dulces y saladas.
La textura es fundamental en este plato: el arroz debe quedar suelto y ligeramente tostado, nunca pegajoso. El pollo se cocina rápidamente a fuego alto para mantener su jugosidad, mientras que las judías verdes conservan su característico crujiente. El huevo se incorpora en finos hilos que se entrelazan con los granos de arroz.
Para la presentación, se recomienda servir el arroz frito en cuencos individuales o en un plato grande para compartir. Se puede decorar con cebollino fresco picado y unas gotas de aceite de sésamo tostado. Acompañar con salsa de soja adicional al gusto y, si se desea, con unas rodajas de pepino encurtido para refrescar el paladar.
Este plato es ideal para una comida rápida entre semana o para impresionar a invitados con una auténtica experiencia culinaria china. Su versatilidad permite adaptarlo a los ingredientes disponibles, manteniendo siempre su esencia tradicional. La clave del éxito está en la preparación previa de todos los ingredientes, ya que el proceso de cocción es muy rápido.
Consejo final: utilizar siempre arroz de grano largo cocido el día anterior y refrigerado, ya que esto garantiza que los granos queden sueltos y no se peguen durante el salteado. El wok o sartén debe estar muy caliente para lograr el característico 'wok hei' o aliento del wok, ese sabor ahumado que define a los mejores arroces fritos.
Sustituir el pollo por tofu firme cortado en cubos y dorado, y usar salsa de soja vegetariana en lugar de salsa de ostras.
Añadir gambas peladas y trozos de calamar junto con el pollo, o sustituir completamente por mariscos variados.
Incorporar 1-2 chiles rojos picados junto con el ajo y el jengibre, o añadir una cucharadita de pasta de chile al final.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en sartén a fuego medio con un poco de aceite, revolviendo frecuentemente hasta que esté caliente por completo.
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