Un arroz aromático y esponjoso con un toque floral

El arroz jazmín es una variedad originaria de Tailandia, conocida por su aroma floral distintivo y su textura suave y ligeramente pegajosa. Este grano largo y fragante es un elemento básico en la cocina tailandesa y del sudeste asiático, donde se valora tanto por su sabor como por su capacidad para absorber los sabores de los platos que acompaña.
Su nombre 'jazmín' proviene del delicado aroma que recuerda a esta flor, aunque no contiene jazmín real. El proceso de cultivo y secado especial le confiere estas características únicas que lo diferencian del arroz común. Cuando se cocina correctamente, cada grano se mantiene separado pero tierno, con una textura sedosa que se deshace en la boca.
El sabor del arroz jazmín es ligeramente dulce y floral, con notas de nuez que complementan perfectamente platos picantes, curry y salteados. Su capacidad para absorber salsas lo hace ideal para acompañar guisos y preparaciones líquidas, ya que retiene la humedad sin volverse pastoso.
Para la presentación, se recomienda servir el arroz en un cuenco o molde redondo, dándole forma con una cuchara húmeda para crear una montaña perfecta. Se puede decorar con unas hojas de cilantro fresco o unas semillas de sésamo tostadas para añadir color y textura.
Un consejo importante es lavar el arroz varias veces hasta que el agua salga clara, eliminando así el exceso de almidón que podría hacerlo pegajoso. El remojo previo también ayuda a conseguir una textura más uniforme y granos más largos.
Esta guarnición versátil puede adaptarse a múltiples ocasiones, desde cenas familiares hasta eventos especiales, y su preparación sencilla la hace accesible incluso para cocineros principiantes.
Sustituye 200 ml de agua por leche de coco para un arroz más cremoso y con sabor tropical.
Añade la ralladura de un limón y su jugo al agua de cocción para un toque fresco y ácido.
Incorpora una rama de canela, 2 clavos de olor y 2 cardamomos verdes al agua de cocción.
Guarda el arroz sobrante en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, añade una cucharada de agua y calienta en el microondas tapado durante 1-2 minutos, o al vapor.