Un entrante elegante y cremoso con pescado fresco

El bacalao a la plancha con salsa de nata es un plato tradicional de la cocina española que combina la suavidad del pescado con la cremosidad de una salsa delicada. Este entrante es perfecto para ocasiones especiales donde se busca elegancia sin complicaciones en la cocina. El bacalao, conocido por su textura firme y sabor suave, se realza con el toque ahumado de la plancha y se complementa con una salsa de nata que aporta un contraste cremoso y ligeramente ácido.
La preparación comienza con un bacalao fresco de calidad, que debe estar bien limpio y sin espinas. La cocción en plancha es clave para obtener esa costra dorada exterior mientras se mantiene el interior jugoso y tierno. La temperatura de la plancha debe ser media-alta para sellar rápidamente el pescado y evitar que se seque. Un truco profesional es no mover el bacalao durante los primeros minutos de cocción para que se forme una costra perfecta.
La salsa de nata es el alma de este plato, elaborada con nata líquida, vino blanco y hierbas aromáticas. La reducción del vino blanco aporta profundidad de sabor, mientras que la nata aporta la textura sedosa que caracteriza esta preparación. Es importante añadir la nata fuera del fuego para evitar que se corte, removiendo constantemente hasta obtener una consistencia homogénea.
Para la presentación, se recomienda colocar el bacalao en el centro del plato y napar con la salsa de nata, decorando con perejil fresco picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Se puede acompañar con unas rodajas de limón para que cada comensal ajuste la acidez a su gusto. Este plato combina perfectamente con un vino blanco joven o un cava brut, que realzan los sabores del pescado y la salsa.
La textura final es una deliciosa combinación entre la firmeza del bacalao y la suavidad de la salsa, con aromas herbáceos que se funden en cada bocado. Es un plato que impresiona visualmente pero que resulta sorprendentemente sencillo de preparar, ideal para cenas románticas o reuniones familiares especiales donde se busca ofrecer algo diferente y refinado.
En cuanto a consejos prácticos, es fundamental utilizar bacalao fresco de buena calidad y no sobrecocinarlo en la plancha. El pescado estará listo cuando se desprenda fácilmente de la plancha y tenga un color blanco opaco en el interior. La salsa puede prepararse con antelación y calentarse suavemente al momento de servir, lo que facilita la organización cuando se tienen invitados.
Añadir unas hebras de azafrán al vino blanco durante la reducción para dar color y sabor.
Añadir gambas peladas a la salsa durante los últimos minutos de cocción.
Incorporar una cucharadita de mostaza de Dijon a la salsa para un toque picante.
Guardar el bacalao y la salsa por separado en recipientes herméticos. Recalentar el bacalao suavemente en el horno y la salsa a fuego bajo, removiendo constantemente.
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