Una crema reconfortante con pescado y especias aromáticas

Esta crema de bacalao al curry es una deliciosa fusión entre la tradición mediterránea y los sabores asiáticos. El bacalao, conocido por su textura firme y sabor suave, se combina perfectamente con la complejidad aromática del curry, creando un plato reconfortante ideal para las noches frescas.
La crema tiene una textura sedosa y aterciopelada que envuelve el paladar, mientras que los trozos de bacalao aportan contraste y sustancia. Las hierbas frescas como el cilantro y la menta añaden notas vibrantes que equilibran la riqueza del curry, creando un perfil de sabor sofisticado pero accesible.
El curry utilizado en esta receta es una mezcla personalizada que incluye cúrcuma, comino, cilantro y pimienta, lo que aporta un color dorado intenso y un aroma irresistible. La crema de coco añade suavidad y cuerpo, mientras que el caldo de pescado realza el sabor del mar sin dominar los demás ingredientes.
Para la presentación, se recomienda servir la crema en cuencos hondos, decorando con unas hojas de cilantro fresco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Se puede acompañar con pan crujiente o croutones caseros para añadir textura. Este plato es perfecto para compartir en reuniones familiares o como entrada elegante en cenas especiales.
La versatilidad de esta receta permite adaptarla a diferentes preferencias: se puede ajustar el nivel de picante según el gusto personal, y las hierbas pueden variarse según la temporada. Es un plato que mejora con el tiempo, por lo que los restos suelen saber aún mejor al día siguiente.
Desde el punto de vista nutricional, esta crema ofrece una excelente combinación de proteínas de alta calidad del bacalao, grasas saludables del coco y antioxidantes de las especias. Es un plato completo que satisface sin resultar pesado, ideal para quienes buscan opciones nutritivas pero llenas de sabor.
Añade gambas y mejillones junto con el bacalao para una crema de mariscos más completa
Sustituye la leche de coco por leche desnatada y reduce la cantidad de aceite a la mitad
Omite el bacalao y añade garbanzos cocidos y espinacas frescas
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar suavemente a fuego bajo antes de servir, añadiendo un poco de caldo si es necesario.