Una crema reconfortante con el sabor único del bacalao y la mostaza antigua

Esta exquisita crema de bacalao con mostaza antigua es una reinterpretación moderna de los clásicos guisos de pescado españoles. La combinación del sabor intenso y salado del bacalao con la complejidad aromática de la mostaza antigua crea una experiencia gastronómica única que reconforta el paladar y el espíritu.
El bacalao, previamente desalado, aporta una textura firme pero tierna que se deshace suavemente en la boca, mientras que la mostaza antigua añade notas picantes, dulces y ligeramente ácidas que equilibran perfectamente la salinidad del pescado. Las hierbas frescas como el eneldo y el perejil aportan un toque de frescura y color que realza todos los sabores.
La textura de esta crema es sedosa y aterciopelada, con un cuerpo sustancioso pero no pesado. El proceso de cocción lenta permite que los sabores se integren armoniosamente, creando un caldo profundamente sabroso que envuelve cada trozo de bacalao. Es importante no cocinar en exceso el pescado para mantener su textura perfecta.
Para la presentación, se recomienda servir la crema en cuencos hondos precalentados, adornando con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas hojas de eneldo fresco. El contraste del verde brillante de las hierbas contra el color crema pálido de la sopa crea una presentación visualmente atractiva. Se puede acompañar con rebanadas de pan crujiente para mojar.
Esta receta es ideal para ocasiones especiales o para alegrar una noche fría, ya que combina la tradición con un toque contemporáneo. El proceso de desalar el bacalao requiere planificación previa, pero el resultado final justifica ampliamente el esfuerzo. Es un plato que mejora con el reposo, por lo que se puede preparar con antelación.
Las variaciones posibles incluyen añadir patatas para una versión más sustanciosa, o sustituir la mostaza antigua por mostaza de Dijon para un sabor más suave. También se puede incorporar un poco de nata líquida al final para una textura aún más cremosa, aunque esto alteraría el carácter tradicional del plato.
Añadir 2 patatas medianas peladas y cortadas en cubos al sofrito de cebolla. Cocinar hasta que las patatas estén tiernas antes de triturar.
Añadir 1 cucharadita de pimentón picante o unas gotas de salsa picante al gusto durante la cocción.
Sustituir la harina por 1 cucharada de maicena disuelta en un poco de agua fría.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético en la nevera. Calentar suavemente a fuego bajo, sin hervir, antes de servir.
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