Filete de pescado empanizado tradicional alemán

El Backfisch alemán es un plato tradicional de la cocina alemana que consiste en filetes de pescado empanizados y fritos hasta obtener una corteza dorada y crujiente. Este plato tiene sus raíces en las regiones costeras del norte de Alemania, especialmente en Hamburgo y el Báltico, donde el pescado fresco siempre ha sido un ingrediente fundamental en la dieta local. La receta se popularizó en el siglo XIX y se convirtió en un clásico de las tabernas y restaurantes alemanes, apreciado por su sencillez y sabor reconfortante.
El sabor del Backfisch es una deliciosa combinación de la suavidad del pescado blanco con el crujiente del empanado dorado. La textura es espectacular: exterior crocante que se deshace al primer bocado, revelando un interior tierno y jugoso del filete de pescado. El contraste entre la corteza y la carne es lo que hace este plato tan especial y adictivo.
Para preparar el empanado perfecto, es fundamental seguir la técnica tradicional de los tres pasos: harina, huevo batido y pan rallado. Esta triple capa garantiza que el empanado se adhiera correctamente al pescado y se mantenga crujiente durante la fritura. La temperatura del aceite es otro factor crucial: debe estar lo suficientemente caliente para sellar inmediatamente el exterior, pero no tanto como para quemar el pan rallado antes de que el pescado se cocine por dentro.
La presentación tradicional del Backfisch alemán incluye rodajas de limón fresco para rociar sobre el pescado, lo que añade un toque cítrico que corta la grasa de la fritura. Suele servirse con patatas hervidas o en puré, y una ensalada de pepino o col agria. En algunas regiones se acompaña con salsa tártara o remoulade, que complementa perfectamente el sabor del pescado.
Este plato es ideal para ocasiones familiares y reuniones informales, ya que es fácil de preparar en grandes cantidades y gusta a prácticamente todos. Aunque tradicionalmente se hace con filetes de bacalao o abadejo, la receta se adapta bien a otros pescados blancos de carne firme como la merluza o el lenguado. La clave está en utilizar pescado fresco de buena calidad para obtener el mejor resultado.
Para una experiencia auténtica alemana, sirve el Backfisch inmediatamente después de freír, cuando está en su punto máximo de crujiente. El sonido al cortarlo con el tenedor debe ser audible, y el aroma a pescado fresco y pan tostado debe llenar la habitación. Es un plato que evoca inmediatamente la calidez de las tabernas alemanes y la tradición culinaria centroeuropea.
Sustituye el huevo batido por una masa hecha con harina, cerveza fría y una pizca de sal para un empanado más aireado.
Utiliza filetes de merluza en lugar de bacalao para un sabor más suave y delicado.
Añade hierbas frescas picadas (eneldo, perejil, cebollino) al pan rallado para más sabor.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en horno a 180°C durante 10 minutos para recuperar la textura crujiente.
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