Un desayuno gourmet con cremosidad italiana y el toque salado del jamón

El bagel con ricotta y jamón es una reinterpretación moderna de los clásicos desayunos italianos, donde la suavidad de la ricotta se combina magistralmente con el sabor intenso del jamón curado. Este plato fusiona la tradición judía del bagel con la elegancia de los quesos italianos, creando una experiencia gastronómica que despierta los sentidos desde las primeras horas del día.
La textura es un verdadero deleite: el bagel tostado ofrece un exterior crujiente que contrasta perfectamente con la cremosidad aterciopelada de la ricotta. El jamón aporta ese punto salado y carnoso que equilibra la suavidad del queso, mientras que las hierbas frescas añaden un toque aromático que realza todos los sabores. Cada bocado es una sinfonía de contrastes que se complementan armoniosamente.
Este desayuno es ideal para quienes buscan comenzar el día con energía y sabor, sin complicaciones en la cocina. Su preparación es sumamente sencilla, pero el resultado tiene un aspecto gourmet que impresiona tanto a nivel visual como gustativo. Es perfecto para compartir en momentos especiales o para darse un capricho matutino.
La presentación es clave para realzar este plato. Se recomienda servir los bagels cortados por la mitad y ligeramente tostados, con una generosa capa de ricotta extendida uniformemente. El jamón debe colocarse en láminas finas que se puedan doblar elegantemente sobre el queso. Un toque final de pimienta negra recién molida y unas hojas de albahaca fresca completan la composición.
Desde el punto de vista nutricional, este desayuno ofrece un buen balance entre proteínas de calidad (provenientes tanto del queso como del jamón) y carbohidratos complejos del bagel. La ricotta, siendo un queso fresco, es más ligera que otros quesos cremosos y aporta calcio sin resultar pesada para comenzar el día.
Este plato es versátil y se adapta a diferentes ocasiones: desde un desayuno rápido entre semana hasta un brunch dominical con amigos. Su elegancia sencilla lo convierte en una opción que nunca pasa de moda y que siempre satisface tanto a paladares exigentes como a quienes buscan comodidad sin renunciar al sabor.
Sustituye el jamón por salmón ahumado y añade alcaparras y eneldo fresco para un toque nórdico
Para una versión dulce, omite el jamón y añade miel de flores y nueces picadas sobre la ricotta
Mezcla la ricotta con una cucharada de pesto genovés antes de untar y añade piñones tostados
Los bagels ya preparados no se conservan bien. Es mejor almacenar los ingredientes por separado: la ricotta en su envase original en refrigeración, el jamón en papel film. Los bagels se pueden congelar y tostar directamente al necesitarlos.
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