Pan artesanal crujiente con semillas de amapola

La baguette alta hidratación es una técnica de panadería que busca maximizar la miga aireada y la corteza crujiente. Esta versión incorpora semillas de amapola que aportan un sutil sabor a nuez y una textura interesante. La alta hidratación (alrededor del 75-80%) permite desarrollar una estructura de gluten más extensible, lo que resulta en una miga con alveolos grandes y una corteza fina pero resistente.
Originaria de Francia, la baguette es un símbolo de la panadería artesanal. La técnica de alta hidratación ha ganado popularidad entre panaderos caseros y profesionales por los resultados espectaculares que ofrece. Las semillas de amapola no solo añaden valor estético con sus pequeños puntos negros, sino que también proporcionan un contraste de textura y un sabor terroso que complementa perfectamente la acidez natural de la masa madre.
El proceso de fermentación lenta es clave para desarrollar sabores complejos. La masa se trabaja mediante plegados en lugar de amasado tradicional, lo que respeta la estructura de burbujas de aire. La cocción a alta temperatura con vapor inicial crea ese característico crujido que hace inconfundible a una buena baguette.
La presentación ideal es sobre una tabla de madera, cortada en diagonal para mostrar la hermosa miga alveolada. Las semillas de amapola crean un patrón visual atractivo sobre la corteza dorada. Este pan es perfecto para acompañar quesos, embutidos o simplemente con mantequilla de calidad.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental usar harina de fuerza con alto contenido proteico. La temperatura del agua también juega un papel crucial: debe estar tibia para activar la levadura pero no caliente para no matarla. El reposo en frío (retardado) durante la fermentación desarrolla aún más los sabores.
Este pan artesano requiere paciencia y atención, pero la recompensa es un producto de panadería profesional que supera con creces cualquier pan comprado. La combinación de técnica tradicional y ingredientes de calidad garantiza un resultado excepcional que impresionará a cualquier amante del buen pan.
Sustituir 150g de harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo y con sabor más intenso.
Añadir sésamo, linaza o pipas de girasol junto con las semillas de amapola para variedad de texturas.
Sustituir la levadura por 150g de masa madre activa y ajustar la hidratación según necesidad.
Guardar en bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. No refrigerar. Para recalentar, humedecer ligeramente y hornear a 180°C por 5 minutos.
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