Pan crujiente por fuera y esponjoso por dentro con el toque nutritivo de las semillas de chía

El baguette horneado en olla es una técnica revolucionaria que permite recrear las condiciones de un horno profesional en casa. Este método, también conocido como 'Dutch oven baking', crea un ambiente de vapor que es esencial para lograr esa corteza crujiente y dorada que caracteriza a los auténticos baguettes franceses. La adición de semillas de chía no solo aporta un toque visual atractivo, sino que también incorpora valiosos nutrientes como omega-3, fibra y antioxidantes a este clásico pan.
La masa se elabora con una hidratación controlada que permite desarrollar el gluten adecuadamente, creando esa miga alveolada y elástica que tanto aprecian los amantes del pan artesanal. Las semillas de chía, previamente hidratadas, se integran perfectamente en la masa, aportando pequeños puntos oscuros que contrastan con el color dorado del pan. Durante el horneado en la olla, las semillas liberan sus aceites naturales, contribuyendo a un aroma ligeramente a nuez.
La textura es una combinación perfecta: la corteza crujiente se rompe con un sonido satisfactorio al presionarla, revelando una miga suave, húmeda y con agujeros irregulares característicos de una buena fermentación. El sabor es complejo, con notas ligeramente ácidas de la fermentación natural, el dulzor sutil de la harina y el toque terroso de las semillas de chía.
Para la presentación, se recomienda colocar el baguette sobre una tabla de madera rústica, acompañado de un cuchillo de sierra para facilitar el corte. El pan se puede servir entero para que los comensales admiren su belleza antes de ser cortado. Los restos de harina en la superficie y las semillas visibles crean un aspecto artesanal muy atractivo.
Este baguette es versátil y puede acompañar desde una simple comida familiar hasta una cena elegante. Su corteza mantiene la frescura de la miga durante horas, aunque es mejor consumirlo el mismo día de su elaboración. La técnica de horneado en olla garantiza resultados consistentes incluso sin equipo profesional.
Un consejo importante es dejar enfriar completamente el pan antes de cortarlo, ya que esto permite que la miga termine de cocerse y se estabilice la estructura. La paciencia en este paso se ve recompensada con un pan que mantiene mejor su textura y sabor durante más tiempo.
Sustituir 200g de harina blanca por harina integral para un pan más nutritivo y con sabor más intenso
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa para un sabor mediterráneo
Dividir la masa en 8 porciones pequeñas para crear panecillos individuales, reduciendo el tiempo de horneado a 15-20 minutos
Guardar en bolsa de papel a temperatura ambiente hasta 2 días. Para congelar, envolver en film y luego en papel aluminio, congelar hasta 3 meses. Descongelar a temperatura ambiente y recalentar en horno a 180°C por 5 minutos.
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