El bocadillo francés de jamón y mantequilla, bien hecho

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: saca la mantequilla sin sal del frigorífico. Si está dura, no podrás untarla bien y romperás la miga de la baguette. Si la baguette no está recién hecha, caliéntala 5 minutos a 180°C para que recupere el crujiente. Déjala templar un par de minutos antes de cortar.
El corte es clave. Usa un cuchillo de sierra y corta longitudinalmente, pero no separes las dos mitades del todo. Deja una bisagra en un lado, como un libro. Así es más fácil untar y el relleno no se cae. Unta la mantequilla en ambas mitades internas, no solo en una. Esto asegura sabor en cada bocado.
Para el jamón, elige uno de buena calidad, pero no lo amontones. Colócalo de forma uniforme. Si quieres añadir mostaza de Dijon, hazlo sobre la mantequilla, antes del jamón, para que no humedezca el pan. Cierra presionando suavemente. Si lo preparas con antelación, envuélvelo en papel para que el pan no se reblandezca. Los cornichons al lado son el contrapunto ácido perfecto.
Añade unas lonchas de queso Emmental o Comté sobre el jamón antes de cerrar la baguette.
Sustituye el jamón por rodajas de aguacate maduro y tomate, con una pizca de sal marina.
Añade lechuga fresca, rodajas de tomate y cebolla morada en juliana para un sándwich más sustancioso.
Envuelve bien en papel film o coloca en un recipiente hermético. Consumir en 24 horas. No congelar, ya que la baguette perdería su textura crujiente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.