El clásico sándwich francés con jamón y mantequilla de Lyon

El Baguette Jambon-Beurre es un clásico de la gastronomía francesa que se ha convertido en un ícono de la comida rápida y sencilla en todo el país. Originario de Francia, este sándwich minimalista celebra la calidad de sus ingredientes básicos: una baguette crujiente, jamón de primera calidad y mantequilla cremosa. La versión lionés hace referencia al estilo de Lyon, conocida como la capital gastronómica de Francia, donde se presta especial atención a la calidad de los productos locales.
La belleza de este plato reside en su simplicidad y en el equilibrio perfecto entre texturas y sabores. La baguette debe estar crujiente por fuera y esponjosa por dentro, proporcionando el contraste perfecto con la suavidad de la mantequilla y la textura tierna del jamón. Cada bocado ofrece una combinación de salinidad del jamón, la riqueza cremosa de la mantequilla y el sabor a trigo de la baguette.
Este sándwich es ideal para un almuerzo rápido, un picnic o una merienda informal. Su preparación es tan sencilla que incluso los cocineros más novatos pueden lograr resultados excepcionales. La clave está en seleccionar ingredientes de alta calidad, ya que al haber tan pocos componentes, cada uno debe brillar por sí mismo.
Para la presentación, tradicionalmente se sirve la baguette entera cortada por la mitad longitudinalmente, mostrando las capas de mantequilla y jamón. Se puede acompañar con encurtidos pequeños (cornichons) al lado, que aportan un contraste ácido que corta la grasa de la mantequilla. En Lyon, es común encontrar este sándwich en las boulangeries locales, envuelto en papel de estraza para mantener su frescura.
La versatilidad del Jambon-Beurre permite algunas variaciones regionales, pero la esencia siempre se mantiene. En algunas regiones se añade queso, lechuga o tomate, pero el purista argumenta que la verdadera magia está en la combinación original de solo tres ingredientes. La temperatura también juega un papel importante: la mantequilla debe estar a temperatura ambiente para untarse fácilmente, pero el jamón puede servirse frío o a temperatura ambiente.
Este plato representa la filosofía culinaria francesa de respetar los ingredientes y prepararlos de manera sencilla para resaltar sus cualidades naturales. Es un testimonio de que la comida más simple, cuando está bien ejecutada, puede ser extraordinariamente satisfactoria y deliciosa.
Añade unas lonchas de queso Emmental o Comté sobre el jamón antes de cerrar la baguette.
Sustituye el jamón por rodajas de aguacate maduro y tomate, con una pizca de sal marina.
Añade lechuga fresca, rodajas de tomate y cebolla morada en juliana para un sándwich más sustancioso.
Envuelve bien en papel film o coloca en un recipiente hermético. Consumir en 24 horas. No congelar, ya que la baguette perdería su textura crujiente.
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