Pan crujiente por fuera y esponjoso por dentro, ideal para acompañar cualquier comida

Este baguette rápido con sésamo es una versión simplificada del clásico pan francés, adaptada para prepararse en casa sin necesidad de largos tiempos de fermentación. La técnica utilizada permite obtener una miga aireada y una corteza crujiente característica, mientras que las semillas de sésamo añaden un toque de sabor tostado y una textura adicional que complementa perfectamente la experiencia sensorial.
La historia del baguette se remonta a principios del siglo XX en Francia, donde se popularizó por su forma alargada y su corteza dorada. Esta versión rápida mantiene la esencia del original pero reduce significativamente el tiempo de preparación, utilizando métodos modernos que activan la levadura de manera más eficiente. El resultado es un pan versátil que puede disfrutarse recién horneado, aún caliente, o conservarse para usar durante varios días.
En cuanto al sabor, este baguette ofrece notas ligeramente dulces de la harina, un toque salado equilibrado y el aroma característico del sésamo tostado. La textura es una combinación perfecta entre la corteza crujiente que se rompe con un sonido satisfactorio y la miga tierna y alveolada en su interior. Cada bocado es una experiencia completa que estimula todos los sentidos.
Para la presentación, se recomienda servir el baguette entero sobre una tabla de madera, cortado en diagonal para mostrar la hermosa miga alveolada. Las semillas de sésamo doradas crean un contraste visual atractivo contra la corteza dorada. Se puede acompañar con mantequilla de calidad, aceite de oliva virgen extra o simplemente disfrutarlo tal cual.
Este pan es ideal para acompañar sopas, ensaladas, quesos o embutidos. Su versatilidad lo convierte en un básico de la cocina que puede adaptarse a múltiples ocasiones, desde una cena informal hasta una reunión especial. La facilidad de preparación lo hace accesible incluso para panaderos principiantes.
Un consejo importante es no saltarse el tiempo de reposo de la masa, ya que esto permite que se desarrollen los sabores y la textura adecuada. El vapor durante el horneado es crucial para lograr esa corteza crujiente característica. Con estos simples cuidados, obtendrás un baguette casero que rivaliza con los de las mejores panaderías.
Sustituye 200g de harina blanca por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra.
Añade 2 cucharadas de hierbas provenzales secas a la masa para un sabor aromático.
Incorpora 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa antes del amasado.
Envuelve en papel de cocina o coloca en una bolsa de papel. No guardar en plástico para mantener la corteza crujiente. Para recalentar, humedece ligeramente y hornea a 180°C durante 5 minutos.
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