Pan crujiente por fuera y esponjoso por dentro, sin necesidad de amasar

Esta baguette sin amasado es una maravilla de la panadería casera que combina la tradición francesa con técnicas modernas que simplifican el proceso. La técnica sin amasado permite desarrollar el gluten de forma natural durante la fermentación larga, resultando en una miga alveolada y aireada que contrasta perfectamente con una corteza crujiente y dorada. El sésamo tostado añade un toque de sabor a nuez y una textura adicional que complementa la experiencia sensorial.
El origen de esta técnica se remonta a métodos artesanales donde el tiempo sustituye al esfuerzo físico, permitiendo que los sabores se desarrollen plenamente. La masa húmeda y pegajosa inicial se transforma mágicamente en una estructura elástica y manejable después de las largas fermentaciones. El resultado es un pan con carácter, perfecto para acompañar quesos, embutidos o simplemente untado con mantequilla.
La textura es verdaderamente excepcional: una corteza fina pero resistente que cruje al partirla, revelando una miga irregular con alveolos grandes y brillantes. El sabor es complejo, con notas ligeramente ácidas de la fermentación prolongada y el dulzor natural de la harina bien desarrollado. El sésamo aporta su característico sabor tostado que se intensifica durante el horneado.
Para la presentación, se recomienda servir la baguette recién horneada y aún tibia, cortada en diagonal para mostrar la hermosa miga. Se puede acompañar con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal marina para realzar los sabores. La corteza dorada con las semillas de sésamo bien distribuidas crea un aspecto visual muy atractivo.
Este pan es ideal para cenas especiales donde se desea impresionar con un producto artesanal hecho en casa. También funciona perfectamente como base para bocadillos gourmet o para acompañar sopas y cremas. La técnica es tan sencilla que incluso panaderos principiantes pueden lograr resultados profesionales.
El almacenamiento adecuado es clave para mantener la textura crujiente. Se recomienda consumir el mismo día o guardar en una bolsa de papel para mantener la corteza. Si se ablanda, un rápido paso por el horno la devolverá a su estado original crujiente.
Sustituir 150g de harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo y con sabor a cereal
Añadir 2 cucharadas de hierbas provenzales secas a la masa para un aroma mediterráneo
Incorporar 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas durante los primeros pliegues
Guardar en una bolsa de papel a temperatura ambiente. Para recuperar la corteza crujiente, calentar 5 minutos en horno a 180°C antes de servir.
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