Crepes vietnamitas crujientes rellenas de cerdo y gambas

El Bánh Xèo, también conocido como 'crepe crujiente vietnamita', es un plato tradicional que debe su nombre al sonido que hace la masa al cocinarse en la sartén caliente. Originario del centro de Vietnam, este delicioso aperitivo se ha popularizado en todo el país y en restaurantes vietnamitas alrededor del mundo. La versión mini es perfecta para servir como entrante o aperitivo, permitiendo a los comensales disfrutar de porciones individuales y fáciles de comer.
La masa del Bánh Xèo se caracteriza por su textura única: crujiente por fuera gracias a la harina de arroz y almidón de tapioca, y ligeramente masticable por dentro. El color amarillo dorado proviene de la cúrcuma, que además aporta un sutil aroma terroso. La combinación de harina de arroz y almidón de tapioca crea una textura que permanece crujiente incluso después de rellenarse, a diferencia de las crepes tradicionales que se ablandan rápidamente.
El relleno tradicional incluye cerdo magro, gambas peladas, brotes de soja y cebolleta, todo salteado brevemente para mantener la textura y los sabores frescos. Las hierbas frescas como menta, cilantro y perejil vietnamita son esenciales para el acompañamiento, proporcionando un contraste refrescante con la crepe caliente y crujiente. La salsa de pescado (nước mắm) es el acompañamiento imprescindible, con su equilibrio perfecto entre salado, dulce, ácido y picante.
Para la presentación, sirve los Bánh Xèo mini en una bandeja grande con las hierbas frescas y lechuga a un lado. La salsa de pescado debe servirse en pequeños cuencos individuales para que cada comensal pueda sumergir sus crepes. La clave está en servir las crepes inmediatamente después de cocinarlas para mantener su textura crujiente característica. Puedes decorar con rodajas finas de chile rojo y cacahuetes picados para añadir color y textura adicional.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones sociales, ya que cada mini crepe es fácil de tomar con las manos y sumergir en la salsa. La combinación de texturas crujientes, sabores umami del cerdo y las gambas, y la frescura de las hierbas crea una experiencia gastronómica completa en cada bocado. Aunque requiere cierta técnica para lograr la textura perfecta, el resultado vale la pena el esfuerzo.
Consejo importante: La temperatura del aceite es crucial para lograr la textura crujiente. La sartén debe estar bien caliente antes de añadir la masa, y debes utilizar suficiente aceite para que la crepe se fría ligeramente mientras se cocina. No llenes demasiado la sartén con masa, ya que las crepes mini deben ser finas y uniformes para cocinarse correctamente.
Sustituye el cerdo y las gambas por 200g de tofu firme cortado en cubos y 150g de champiñones laminados. Saltea con las mismas verduras.
Usa pechuga de pollo cortada en tiras finas en lugar de cerdo. Marína el pollo con salsa de soja y jengibre rallado antes de saltear.
Guarda las crepes cocidas y el relleno por separado en recipientes herméticos. Recalienta las crepes en el horno a 180°C durante 5-7 minutos para recuperar la textura crujiente.
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