Un plato principal cremoso y reconfortante

La batida de pollo con verduras es un plato tradicional español que combina la suavidad del pollo con la cremosidad de una salsa ligera y el sabor de las verduras frescas. Este plato tiene sus raíces en la cocina casera española, donde las madres y abuelas preparaban recetas reconfortantes para toda la familia. La técnica de 'batir' o mezclar suavemente los ingredientes cocidos da nombre a este plato, creando una textura homogénea y agradable al paladar.
El sabor principal de esta batida es suave pero sabroso, con notas de pollo bien cocido complementadas por el dulzor natural de las zanahorias y el apio. La salsa cremosa, elaborada con un roux ligero y caldo de pollo, envuelve todos los ingredientes sin ser demasiado pesada. La textura es cremosa pero con pequeños trozos de pollo y verduras que aportan contraste y satisfacción en cada bocado.
Para la presentación, se recomienda servir la batida en platos hondos o cuencos individuales, espolvoreada con perejil fresco picado para añadir color y frescura. Se puede acompañar con rebanadas de pan tostado o crujiente para mojar en la salsa. La consistencia debe ser similar a la de un guiso cremoso, ni demasiado líquida ni demasiado espesa.
Este plato es ideal para días fríos o cuando se busca una comida reconfortante y nutritiva. La combinación de proteínas del pollo con las vitaminas de las verduras lo convierte en una opción equilibrada. Se puede preparar con antelación y recalentar, ya que los sabores se intensifican con el reposo.
Un consejo importante es no cocinar demasiado las verduras para que mantengan algo de textura y no se deshagan completamente en la salsa. El pollo debe estar tierno y jugoso, por lo que es fundamental no sobrecocinarlo. La salsa debe espesarse lentamente a fuego medio para evitar que se formen grumos.
Finalmente, este plato representa la esencia de la cocina española casera: ingredientes simples, técnica tradicional y un resultado delicioso que satisface tanto a niños como a adultos. Es una receta versátil que permite adaptaciones según los gustos personales y los ingredientes disponibles en cada temporada.
Sustituir el pollo por filetes de merluza o bacalao desalado. Cocinar el pescado al final para que no se deshaga.
Eliminar el pollo y añadir champiñones y tofu. Usar caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego medio en una olla, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está demasiado espesa.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.