Una bebida frutal casera, fácil y sin alcohol

El punto delicado de esta receta está en la cocción de los melocotones. Si los cueces poco, la bebida no tendrá suficiente sabor; si te pasas, pueden amargar. El truco es cocinarlos a fuego medio durante 10-15 minutos, justo hasta que estén muy blandos y se deshagan fácilmente. Usa melocotones maduros, que aportarán dulzor natural y reducirán la necesidad de azúcar.
Para el azúcar, te recomiendo empezar con los 100 g de azúcar moreno que indica la receta, pero probar la mezcla antes de licuar. Si los melocotones eran muy dulces, quizá necesites menos. Disuelve bien el azúcar mientras se cocina, removiendo con frecuencia.
Al licuar, ten cuidado con el vapor si la mezcla está muy caliente. Si prefieres una textura impecable, sin fibras, pasa el licuado por un colador. La esencia de vainilla se añade en este punto y redondea muy bien los sabores.
El enfriado es clave para que se asienten los sabores. Refrigérala al menos 1 hora antes de servir. Si la pruebas y te parece muy espesa, puedes aligerarla con un poco de agua fría o soda. Sírvela con mucho hielo y decora con una rodaja fina de melocotón fresco y una ramita de canela: no es solo estético, al remover la bebida libera un último aroma que hace la diferencia.
Sustituir parte del agua por té negro frío para añadir profundidad de sabor
Añadir 2 cm de jengibre fresco rallado durante la cocción para un toque picante
Añadir el jugo de 1 limón o naranja al final para un toque ácido refrescante
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. No congelar.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.