Filete de ternera envuelto en hojaldre con paté y champiñones

El Beef Wellington es un plato clásico de la cocina británica que combina la ternura de un filete de ternera con la riqueza del paté de hígado y la textura crujiente del hojaldre. Este plato se originó en Inglaterra durante el siglo XIX y se cree que fue nombrado en honor al Duque de Wellington, aunque su verdadero origen sigue siendo objeto de debate entre los historiadores culinarios. La combinación de sabores y texturas lo convierte en uno de los platos más elegantes y sofisticados de la gastronomía occidental.
La preparación comienza con un filete de lomo de ternera que se sella a la perfección para mantener sus jugos internos. Luego se cubre con una capa de paté de hígado y un duxelles de champiñones que aporta profundidad de sabor y humedad controlada. La envoltura final de hojaldre dorado y crujiente crea un contraste textural excepcional con la carne tierna y jugosa del interior.
El sabor del Beef Wellington es una sinfonía de matices: la carne aporta su rico sabor umami, el paté añade cremosidad y profundidad, los champiñones proporcionan notas terrosas, y el hojaldre ofrece esa textura crujiente y mantecosa que complementa perfectamente el conjunto. Cada bocado es una experiencia gastronómica equilibrada y sofisticada.
Para la presentación, se recomienda cortar el Wellington en rodajas gruesas que muestren las capas perfectamente definidas. Se puede servir sobre una cama de puré de patatas trufado o con verduras asadas como acompañamiento. La corteza dorada del hojaldre debe estar crujiente pero no quemada, y el interior de la carne debe mantenerse en su punto perfecto de cocción.
Este plato requiere precisión y paciencia, pero el resultado vale cada minuto de esfuerzo. Es ideal para ocasiones especiales donde se busca impresionar a los comensales con una presentación espectacular y sabores memorables. La clave del éxito está en el equilibrio entre todos los componentes y en el control preciso de los tiempos de cocción
Para servir, se recomienda dejar reposar el Wellington unos minutos después de hornearlo para que los jugos se redistribuyan en la carne. Esto garantiza que cada rodaja sea perfectamente jugosa y que el hojaldre mantenga su textura crujiente. Acompañar con una salsa de vino tinto o una reducción de oporto eleva aún más este plato clásico.
Sustituir la ternera por un filete grueso de salmón y usar espinacas en lugar de champiñones.
Usar una mezcla de setas silvestres y nueces en lugar de la carne, y omitir el paté.
Preparar Wellingtons individuales usando filetes pequeños para porciones personales.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en horno a 180°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente del hojaldre.