Un clásico mediterráneo de pescado fresco a la brasa con arroz aromático

El besugo a la parrilla con arroz blanco es un plato emblemático de la cocina mediterránea que combina la frescura del pescado de roca con la sencillez del arroz aromático. Este pescado, conocido por su carne firme y sabor delicado, se transforma en una delicia cuando se cocina sobre las brasas, adquiriendo ese característico sabor ahumado que tanto apreciamos en la costa.
La preparación del besugo requiere un manejo cuidadoso para preservar su jugosidad natural. La parrilla debe estar bien caliente pero no excesivamente, permitiendo que la piel se dore y se vuelva crujiente mientras la carne interior mantiene su textura tierna y húmeda. El secreto está en el tiempo de cocción, que varía según el tamaño del pescado, pero siempre buscando ese punto justo donde la carne se desprenda fácilmente de la espina.
El arroz blanco que acompaña este plato no es un simple acompañante, sino un elemento fundamental que equilibra la experiencia gastronómica. Cocido con cebolla, ajo y caldo de pescado, absorbe los aromas y se convierte en el perfecto contrapunto para la intensidad del besugo a la parrilla. Su textura esponjosa y su sabor suave permiten que el pescado sea el protagonista absoluto.
Para la presentación, tradicionalmente se sirve el besugo entero sobre una fuente grande, decorado con rodajas de limón y ramitas de perejil fresco. El arroz se coloca alrededor formando una corona, creando una composición visualmente atractiva que invita a compartir. Este plato evoca inmediatamente las mesas familiares junto al mar, donde el pescado fresco es el centro de la reunión.
La elección del besugo es crucial: debe ser fresco, con ojos brillantes y agallas rojas. Un buen pescador sabrá indicarte cuál es el mejor ejemplar del día. La parrilla puede ser de carbón o gas, pero el carbón aporta ese sabor característico que hace la diferencia. Si no dispones de parrilla, una plancha bien caliente puede ser una alternativa aceptable.
Este plato representa la esencia de la cocina mediterránea: ingredientes de calidad, preparación sencilla que respeta el producto, y una presentación que celebra la generosidad del mar. Es perfecto para ocasiones especiales pero también para disfrutar en el día a día, recordándonos que la buena comida no necesita complicaciones, solo productos excelentes y técnica adecuada.
Si no dispones de parrilla, puedes cocinar el besugo en el horno a 200°C durante 20-25 minutos, dependiendo del tamaño.
Añade pimiento rojo y guisantes al arroz para una versión más colorida y nutritiva.
Prepara una salsa con zumo de limón, aceite de oliva, perejil y eneldo para rociar sobre el pescado al servir.
Guarda el pescado y el arroz por separado en recipientes herméticos. Consumir dentro de las 24 horas. Recalentar suavemente en el microondas o al vapor.
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