Pastel tradicional alemán con crema de vainilla y almendras caramelizadas

El Bienenstich, que significa 'picadura de abeja' en alemán, es un pastel tradicional que se remonta a la Edad Media en la región de Renania. Según la leyenda, su nombre proviene de un panadero medieval que fue picado por abejas mientras recogía miel para la cobertura de almendras. Este postre se caracteriza por su perfecto equilibrio entre la suavidad de la crema de vainilla y el crujiente de la cobertura de almendras caramelizadas.
La masa esponjosa y ligeramente dulce sirve como base para dos capas de crema pastelera de vainilla, creando una textura que se derrite en la boca. La cobertura superior, hecha con almendras fileteadas, miel y mantequilla, se hornea hasta obtener un color dorado perfecto y una textura crujiente que contrasta maravillosamente con la suavidad interior.
El sabor es una deliciosa combinación de notas de vainilla, el dulzor natural de la miel y el toque tostado de las almendras. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa, desde el crujiente inicial hasta la cremosidad final. Es un postre que ha sido disfrutado durante siglos en festividades familiares y ocasiones especiales en toda Alemania.
Para la presentación, se recomienda cortar el Bienenstich en porciones rectangulares o cuadradas, mostrando claramente las distintas capas. Se puede decorar con unas hojas de menta fresca o un ligero espolvoreado de azúcar glas. Sirve frío pero no demasiado, para que la crema mantenga su textura cremosa mientras la cobertura conserva su característico crujido.
Este pastel es perfecto para celebraciones familiares, cumpleaños o como postre especial en cenas importantes. Su elaboración requiere paciencia y atención a los detalles, pero el resultado final vale cada minuto invertido. La clave está en no apresurar el proceso de enfriado y asegurarse de que la cobertura de almendras esté perfectamente distribuida antes de hornear.
El Bienenstich se conserva bien en refrigeración durante 2-3 días, aunque es mejor consumirlo el mismo día o al día siguiente para disfrutar plenamente de la textura de la cobertura. Tradicionalmente se acompaña con café negro o té, pero también combina maravillosamente con vinos dulces como el Riesling o el Moscatel.
Añade una capa de frutos rojos frescos (frambuesas, arándanos) entre la crema y la masa superior
Sustituye la mitad de la crema de vainilla por crema de chocolate y añade virutas de chocolate a la cobertura
Prepara porciones individuales en moldes de muffins para servir en eventos
Conservar en refrigerador cubierto con film transparente. Consumir preferentemente en 2-3 días. No congelar la crema ya montada.
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