Crema tradicional de habas con especias marroquíes

La Bissara es una crema tradicional marroquí que se remonta a siglos atrás, originaria de las regiones rurales del norte de África. Este plato humilde pero nutritivo ha sido durante generaciones el sustento básico de muchas familias, especialmente durante los meses más fríos del invierno. Su simplicidad en la preparación contrasta con la profundidad de sabores que ofrece, convirtiéndolo en un tesoro culinario que ha trascendido las fronteras de Marruecos.
Esta crema sedosa de habas secas se caracteriza por su textura aterciopelada y su color verde terroso, que se intensifica con el uso de especias tradicionales como el comino y el pimentón. El ajo y el aceite de oliva aportan notas aromáticas que se equilibran perfectamente con la suavidad de las habas. La Bissara no es solo una sopa, sino una experiencia sensorial que transporta directamente a los zocos marroquíes y a las cocinas familiares donde se prepara con amor y paciencia.
El proceso de remojo de las habas es fundamental para lograr la textura perfecta, permitiendo que se cocinen de manera uniforme y se deshagan fácilmente al triturarlas. La cocción lenta permite que los sabores se integren completamente, creando una armonía entre los ingredientes básicos. Tradicionalmente se sirve muy caliente, casi hirviendo, en cuencos de barro que mantienen la temperatura durante más tiempo.
Para la presentación, se recomienda servir la Bissara en cuencos individuales decorados con un chorrito generoso de aceite de oliva virgen extra, un espolvoreado de pimentón dulce y comino molido, y unas hojas frescas de cilantro o perejil. Algunas versiones incluyen un toque de limón exprimido justo antes de servir, que realza todos los sabores. El contraste entre el verde intenso de la crema y el rojo del pimentón crea una presentación visualmente atractiva.
Esta crema es ideal para compartir en familia o con amigos, acompañada de pan marroquí o khobz recién horneado para mojar. Su carácter reconfortante la convierte en el plato perfecto para días fríos o cuando se busca una comida nutritiva y satisfactoria. La Bissara demuestra que la cocina más sencilla puede ofrecer los sabores más memorables y auténticos.
Desde el punto de vista nutricional, la Bissara es una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra y minerales esenciales. Las habas son ricas en hierro, magnesio y vitaminas del grupo B, mientras que el aceite de oliva aporta grasas saludables. Este plato representa perfectamente la dieta mediterránea adaptada a la tradición marroquí, siendo una opción saludable y deliciosa para cualquier ocasión.
Añade un puñado de hojas frescas de hierbabuena durante los últimos minutos de cocción para un toque refrescante y aromático.
Incorpora una pizca de cayena o harissa al final de la cocción para quienes prefieren un toque picante.
Sirve con una cuña de limón para que cada comensal pueda exprimir un poco sobre su crema, añadiendo acidez y frescura.
Deja enfriar completamente la Bissara, luego guárdala en un recipiente hermético en la nevera. Para recalentar, hazlo a fuego bajo en una cazuela, añadiendo un poco de agua si es necesario para recuperar la consistencia.
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