Un postre esponjoso con un irresistible corazón de caramelo líquido

El bizcocho de caramelo es un clásico de la repostería española que combina la textura esponjosa de un bizcocho tradicional con el irresistible sabor del caramelo líquido en su interior. Esta versión, adaptada para Thermomix, simplifica enormemente el proceso manteniendo todo el sabor y la calidad del postre original. La Thermomix permite obtener una masa perfectamente homogénea y aireada, clave para lograr ese bizcocho ligero y esponjoso que tanto nos gusta.
El secreto de este bizcocho reside en la técnica de colocar el caramelo en el fondo del molde antes de verter la masa. Durante la cocción, el caramelo se funde y se integra parcialmente en la masa, creando un delicioso contraste entre la parte superior esponjosa y la base caramelizada. Al desmoldar, el caramelo queda en la superficie, formando una capa brillante y tentadora que invita a probarlo inmediatamente.
En cuanto al sabor, este bizcocho ofrece una experiencia sensorial completa: la suavidad de la masa, el dulzor equilibrado del bizcocho y el intenso sabor a caramelo que se derrite en el paladar. La textura es perfectamente esponjosa, con una miga húmeda pero ligera que se deshace delicadamente al comerla. El caramelo aporta además un toque crujiente en la superficie que contrasta maravillosamente con la suavidad interior.
Para la presentación, se recomienda servir el bizcocho tibio o a temperatura ambiente, espolvoreado ligeramente con azúcar glas o acompañado de una bola de helado de vainilla. El contraste de temperaturas entre el bizcocho tibio y el helado frío crea una combinación sublime. También puede decorarse con frutos rojos frescos o unas hojas de menta para añadir un toque de color y frescura.
Este postre es ideal para cualquier ocasión, desde una merienda familiar hasta una cena especial. Su preparación en Thermomix lo hace accesible incluso para principiantes en repostería, garantizando resultados profesionales con mínimo esfuerzo. El aroma que desprende durante la cocción llenará tu cocina de dulzura y anticipación.
Un consejo importante: es fundamental dejar reposar el bizcocho unos minutos después de sacarlo del horno antes de desmoldarlo, pero no demasiado tiempo para que el caramelo no se endurezca completamente. Este punto intermedio permite que el bizcocho se asiente y el caramelo mantenga esa textura perfecta entre líquida y densa que tanto caracteriza a este postre.
Añade la ralladura de una naranja a la masa y sustituye el zumo de limón por zumo de naranja en el caramelo.
Añade media cucharadita de sal marina gruesa al caramelo para crear un contraste dulce-salado.
Espolvorea nueces picadas o almendras laminadas sobre el caramelo antes de verter la masa.
Conservar en un recipiente hermético o cubierto con film transparente. No refrigerar para mantener la textura esponjosa. Puede congelarse bien envuelto por hasta 1 mes.
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