Un clásico esponjoso con el punto justo de cítrico y canela

Si quieres que siempre te salga bien, fija el tiempo de batido de los huevos con el azúcar. Es la base de la esponjosidad. Bátelos a velocidad media-alta durante 5-7 minutos, hasta que la mezcla esté pálida, esponjosa y haya doblado su volumen. Si no lo haces el tiempo suficiente, el bizcocho quedará más compacto.
Para el sabor, usa la ralladura de limón, pero evita la parte blanca (el albedo) porque es amarga. Exprime también su jugo. La canela molida se tamiza con la harina para que se reparta bien. No la eches directamente sobre la mezcla líquida o podrían quedar grumos.
Cuando incorpores los ingredientes secos a los líquidos, hazlo con movimientos envolventes suaves y solo hasta que se integren. Batir en exceso en este punto hará que el bizcocho se desinfle. Antes de hornear, golpea el molde contra la encimera para soltar burbujas grandes de aire.
El horno debe estar precalentado a 180°C. Hornea durante 35-40 minutos. La prueba del palillo es infalible: si al pincharlo en el centro sale limpio, está listo. Déjalo enfriar 10 minutos en el molde antes de desmoldar, o podría romperse. Si lo guardas bien tapado, aguanta esponjoso varios días.
Sustituir los limones por naranjas para un sabor más dulce y menos ácido
Reemplazar la leche por yogur natural para una textura más densa y húmeda
Usar harina de almendra o mezcla sin gluten en lugar de harina de trigo
Dejar enfriar completamente antes de guardar. Se puede envolver en film transparente o guardar en un recipiente hermético. No refrigerar para mantener la textura esponjosa.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.