Un clásico francés reinventado con setas silvestres y vino del sudoeste

La Blanquette de Veau es un clásico de la cocina francesa que se remonta al siglo XVIII, conocido por su ternura y su salsa cremosa y suave. Esta versión reinventada incorpora elementos del sudoeste francés, especialmente setas silvestres que añaden profundidad terrosa y un toque rústico a la preparación tradicional. El plato representa la esencia de la cocina de confort francesa, donde ingredientes simples se transforman en una experiencia culinaria sublime mediante técnicas cuidadosas y tiempos de cocción prolongados.
El sabor de esta blanquette es delicadamente complejo: la carne de ternera se cocina hasta quedar tan tierna que se deshace con el tenedor, mientras que las setas aportan notas terrosas y umami que complementan perfectamente la suavidad de la carne. La salsa, emulsionada con yema de huevo y crema, es sedosa, cremosa y ligeramente ácida gracias al vino blanco del sudoeste, que aporta un carácter frutal y mineral distintivo.
La textura es un verdadero placer sensorial: la carne jugosa y deshilachada contrasta con la firmeza de las setas y la suavidad de las zanahorias y cebollas perladas. Cada bocado ofrece una combinación armoniosa de elementos que se funden en el paladar, creando una experiencia reconfortante y satisfactoria. La salsa actúa como el elemento unificador, cubriendo cada ingrediente con su manto aterciopelado.
Para la presentación, sirve la blanquette en platos hondos o cazuelas individuales, colocando la carne y las setas en el centro y rodeándolas con las verduras. Espolvorea perejil fresco picado justo antes de servir para añadir un toque de color y frescura. Acompaña con arroz blanco de grano largo o puré de patatas cremoso para absorber la deliciosa salsa.
Este plato es ideal para ocasiones especiales o cenas familiares donde se busca impresionar sin esfuerzo aparente. La clave del éxito está en la paciencia durante la cocción lenta y en la emulsión final de la salsa, que debe hacerse con cuidado para evitar que se corte. La versión con setas del sudoeste añade un toque contemporáneo a un clásico atemporal.
El maridaje perfecto incluye un vino blanco del sudoeste francés, como un Jurançon Sec o un Bergerac Blanc, que complementará los sabores terrosos de las setas y cortará la riqueza de la salsa. Para una experiencia completa, sirve como entrada una ensalada verde simple con vinagreta de mostaza de Dijon, creando un contraste refrescante antes del plato principal.
Sustituye la ternera por muslos de pollo deshuesados y sin piel, reduciendo el tiempo de cocción a 45 minutos.
Reemplaza la ternera por setas portobello grandes y añade patatas baby al guiso. Usa caldo de verduras y omite la nata o usa una alternativa vegetal.
Deja enfriar completamente la blanquette, luego guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente a fuego bajo revolviendo ocasionalmente, añadiendo un poco de caldo si es necesario para recuperar la consistencia de la salsa.
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