El cóctel de tomate picante perfecto para el brunch

El Bloody Mary es un cóctel icónico que nació en el París de los años 20, aunque su popularidad se consolidó en Estados Unidos durante la década de 1930. Esta bebida, también conocida como 'Red Snapper' en sus inicios, se ha convertido en el rey indiscutible de los cócteles de brunch, ofreciendo una combinación única de sabores que despierta los sentidos desde primera hora del día.
El sabor del Bloody Mary es una sinfonía de contrastes: la acidez natural del jugo de tomate se equilibra con la profundidad del vodka, mientras que la salsa Worcestershire aporta umami y complejidad. El toque picante del tabasco y la pimienta negra recién molida estimula el paladar, creando una experiencia sensorial que va más allá de una simple bebida alcohólica.
La textura es espesa y satisfactoria, gracias a la consistencia del jugo de tomate de calidad. Los cubitos de hielo mantienen la bebida fría sin diluirla en exceso, mientras que el apio fresco añade un crujido refrescante que complementa perfectamente la suavidad del líquido.
Para la presentación, se recomienda usar vasos altos tipo highball, previamente enfriados en el congelador. La guarnición es fundamental: una rama de apio fresco, una rodaja de limón en el borde del vaso y quizás una aceituna o dos en un palillo. Para los más atrevidos, se pueden añadir guarniciones adicionales como pepinillos en vinagre, gambas cocidas o incluso mini hamburguesas.
Este cóctel es versátil y se puede personalizar según los gustos individuales. Algunos prefieren añadir salsa picante extra, otros un chorrito de jugo de limón adicional, y hay quienes disfrutan de un toque ahumado con unas gotas de salsa de chipotle. La clave está en encontrar el equilibrio perfecto entre lo picante, lo ácido y lo salado.
El Bloody Mary no es solo una bebida, es una experiencia completa que combina tradición, sabor y creatividad. Perfecto para recuperarse de una noche de fiesta, para acompañar un desayuno contundente o simplemente para disfrutar en una tarde relajada con amigos.
Sustituye la mitad del vodka por cerveza rubia fría para una versión más refrescante y menos alcohólica
Añade 5 ml de salsa de chipotle y una pizca de pimentón ahumado para darle un toque campestre
Incorpora una cucharadita de orégano seco y unas aceitunas kalamata como guarnición adicional
La mezcla base sin hielo se puede preparar con antelación y guardar en el refrigerador en un recipiente hermético hasta 24 horas. Agitar bien antes de servir. No congelar.