Un clásico ecuatoriano para empezar el día con energía

El bolón de verde es una delicia tradicional de la cocina ecuatoriana, especialmente popular en la región costera. Este plato emblemático tiene sus raíces en la cultura montubia y se ha convertido en un desayuno esencial para muchos ecuatorianos. Su nombre proviene de la forma esférica que adquiere al prepararse, similar a una bola o bolón, y del ingrediente principal: el verde, que es el plátano verde cocido.
La textura del bolón es única: exterior crujiente y dorado, mientras que el interior mantiene una consistencia suave y ligeramente pegajosa. El sabor combina la dulzura natural del plátano verde con la salinidad del queso y el toque ahumado del chicharrón vegetariano. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa que equilibra perfectamente lo salado y lo dulce, lo crujiente y lo suave.
Para preparar un bolón auténtico, es fundamental seleccionar plátanos verdes de buena calidad, preferiblemente de la variedad conocida como 'barraganete' que tiene menos fibra. La cocción del plátano debe ser precisa: ni muy crudo para evitar que quede duro, ni muy cocido para que no se deshaga al amasar. El proceso de amasado es clave para lograr la textura característica que permite formar las bolas compactas.
La presentación tradicional consiste en servir los bolones calientes, recién salidos de la plancha o sartén, acompañados de una taza de café negro fuerte o un jugo de frutas tropicales. Se pueden disponer sobre un plato de barro o madera para mantener la calidez, espolvoreados con un poco de queso rallado extra y decorados con unas hojas de cilantro o perejil. Para una experiencia completa, se recomienda acompañar con ají criollo o salsa de tomate picante.
Este plato no solo es delicioso sino también muy nutritivo. El plátano verde es rico en almidón resistente, fibra y potasio, mientras que el queso aporta proteínas y calcio. Es una excelente fuente de energía para comenzar el día, ideal para estudiantes, trabajadores y deportistas. Su preparación relativamente sencilla lo hace accesible para cocineros de todos los niveles.
El bolón de verde representa la esencia de la cocina ecuatoriana: ingredientes locales, técnicas tradicionales y sabores auténticos que han pasado de generación en generación. Más que un simple desayuno, es una expresión cultural que conecta a las personas con sus raíces y tradiciones gastronómicas.
Sustituir el chicharrón vegetariano por camarones pequeños pelados y salteados con ajo.
Añadir 2 cucharadas de azúcar moreno a la masa y rellenar con queso crema y mermelada de guayaba.
Cocinar en horno a 200°C durante 20 minutos en lugar de freír, rociando con poco aceite.
Guardar los bolones cocidos en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, usar horno o tostadora para mantener la textura crujiente.
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