Bombones de chocolate negro con un corazón cremoso de avellana

Si quieres que te salga a la primera, empieza por conseguir un termómetro de cocina. El brillo y el crujido dependen del templado del chocolate: calienta a 45°C, enfría a 27°C y vuelve a subir a 31°C. Si lo saltas, el chocolate se pondrá blanquecino y perderá textura.
Para el relleno, tritura las avellanas hasta que suelten su aceite y la pasta sea casi líquida. Solo así lograrás la cremosidad. Mezcla bien con la leche condensada y la mantequilla a temperatura ambiente. Refrigéralo 30 minutos para que sea manejable y puedas formar bolitas sin que se te pegue todo a las manos.
Al cubrir los moldes, usa una brocha de silicona para llegar bien a las esquinas. Deja que esa base se solidifique en el congelador 10 minutos antes de poner el relleno. Cuando lo cubras con más chocolate, asegúrate de que sella completamente la avellana, alisando bien la superficie. Otros 15 minutos en el congelador y desmoldarán perfectos.
Mi consejo: trabaja en una cocina fresca. Para decorar, derrite el chocolate blanco también al baño María y haz líneas finas con la punta de un tenedor. Guárdalos en un lugar fresco y seco, no en la nevera, para que no cojan humedad.
Sustituye el extracto de vainilla por 1 cucharadita de café instantáneo disuelto en 1 cucharada de agua caliente
Añade la ralladura de 1 naranja al relleno de avellana para un toque cítrico
Reemplaza las avellanas por galletas maría trituradas para una versión sin frutos secos
Guardar en un recipiente hermético en la nevera, separando capas con papel de horno. Sacar 10 minutos antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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