Una guarnición dulce y aromática perfecta para acompañar carnes y pescados

El boniato salteado con tomillo es una guarnición versátil y deliciosa que combina la dulzura natural del boniato con el aroma herbal del tomillo. Esta preparación tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde se aprovechan los ingredientes de temporada para crear acompañamientos sencillos pero llenos de sabor. El boniato, también conocido como batata o camote, es un tubérculo originario de América que se ha adaptado perfectamente a las cocinas de todo el mundo.
La textura del boniato salteado es un verdadero placer: exterior ligeramente crujiente y caramelizado, mientras que el interior queda tierno y cremoso. El tomillo fresco aporta notas herbales y ligeramente cítricas que contrastan maravillosamente con la dulzura natural del tubérculo. Este contraste de sabores hace que sea una guarnición perfecta para equilibrar platos principales más intensos o salados.
Para preparar este plato, es fundamental cortar los boniatos en cubos uniformes para que se cocinen de manera pareja. El salteado a fuego medio-alto permite que se forme esa costra dorada tan característica mientras el interior se cocina al vapor. El aceite de oliva virgen extra no solo ayuda en la cocción, sino que también aporta su sabor frutado y beneficios saludables.
En cuanto a la presentación, se recomienda servir los boniatos salteados inmediatamente después de cocinarlos para mantener su textura crujiente. Se pueden espolvorear con un poco más de tomillo fresco al momento de servir para realzar el aroma. Esta guarnición combina especialmente bien con carnes asadas, pescados a la plancha o incluso como parte de un bowl vegetariano.
Una ventaja adicional de esta receta es su versatilidad: se pueden añadir otros ingredientes como ajo picado, pimentón dulce o incluso un toque de miel para quienes prefieran un sabor más dulce. El boniato salteado con tomillo es una opción saludable, ya que el boniato es rico en vitamina A, fibra y antioxidantes.
Para obtener los mejores resultados, es importante elegir boniatos firmes y sin manchas. Si los boniatos son muy grandes, se pueden pelar y cortar en cubos más pequeños para reducir el tiempo de cocción. Esta guarnición es perfecta para ocasiones informales como cenas familiares, pero también puede elevarse para eventos más especiales con una presentación cuidadosa.
Sustituye el tomillo por romero fresco y añade una cucharada de miel o sirope de arce los últimos minutos de cocción.
Añade una pizca de pimentón picante o chile en polvo junto con el ajo para un toque picante.
Ralla la piel de media naranja o limón sobre los boniatos terminados para un toque fresco y aromático.
Guarda los boniatos salteados en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, usa una sartén a fuego medio para recuperar la textura crujiente, o calienta en el horno a 180°C durante 10 minutos.
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