Sopa tradicional con bolitas de harina de maíz y queso

El Bori Bori es una sopa emblemática de la gastronomía paraguaya que combina la riqueza de un caldo sustancioso con las deliciosas bolitas de harina de maíz y queso. Este plato tiene sus raíces en la fusión de las tradiciones culinarias guaraníes con las influencias españolas, creando un alimento reconfortante que ha sido parte de la mesa familiar paraguaya por generaciones. La palabra 'bori' proviene del guaraní y significa 'bolita', haciendo referencia a las pequeñas esferas que flotan en el caldo y le dan su carácter distintivo.
El sabor del Bori Bori es una armonía perfecta entre lo salado del caldo de pollo o carne, el dulzor natural del maíz y la cremosidad del queso. Las bolitas aportan una textura única: exteriormente suaves pero con un interior denso y sabroso que se deshace en la boca. El caldo, enriquecido con verduras como zanahoria, cebolla y apio, adquiere una profundidad de sabor que reconforta desde el primer sorbo.
La preparación requiere paciencia y cuidado, especialmente en la elaboración de las bolitas, que deben quedar compactas pero no demasiado duras. El secreto está en la masa, que debe tener la consistencia adecuada para mantener su forma durante la cocción sin deshacerse en el caldo. Tradicionalmente se utiliza harina de maíz blanco, aunque algunas variantes incorporan harina de maíz amarillo para darle un color más vibrante.
Para la presentación, se sirve en platos hondos individuales, asegurándose de que cada porción tenga una buena cantidad de caldo, verduras, carne y varias bolitas de bori. Se puede adornar con perejil fresco picado o cebollín, que aportan un toque de color y frescura. Es común acompañarlo con pan casero o chipá para mojar en el caldo.
Este plato es especialmente apreciado en los días fríos o como alimento reconfortante cuando se necesita energía. Su carácter nutritivo lo convierte en una comida completa que satisface tanto el hambre como el alma. Las familias paraguayas suelen prepararlo para reuniones especiales o simplemente como un plato dominical que reúne a todos alrededor de la mesa.
Un consejo importante es dejar reposar el caldo unos minutos antes de servir para que los sabores se integren completamente. Las bolitas de bori absorben parte del caldo durante este reposo, haciéndose aún más sabrosas. Se recomienda consumirlo caliente para disfrutar plenamente de su textura y aroma característicos.
Sustituir el pollo por 1 kg de carne de res cortada en trozos. Cocinar el caldo por 1 hora y media hasta que la carne esté tierna.
Preparar el caldo con verduras solamente (cebolla, zanahoria, apio, puerro) y usar caldo de verduras. Omitir el queso o usar queso vegetariano.
Incorporar pequeñas bolitas de masa de chipá (con almidón de mandioca) junto con las bolitas tradicionales.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego lento antes de servir, agregando un poco de agua si el caldo se ha espesado demasiado.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.