Sopa de remolacha con caldo de res, paso a paso

La clave de esta receta está en cocinar las remolachas por separado con el vinagre. Este paso no solo las ablanda, sino que fija su color rojo intenso y evita que se decoloren al mezclarlas con el caldo. Si las añades crudas directamente a la sopa, perderán ese tono vibrante tan característico.
Para el caldo, empieza siempre con agua fría y lleva a ebullición a fuego medio-alto. Así los sabores se extraen mejor. No te saltes espumar la superficie cada 30 minutos durante las 2 horas de cocción; es lo que te dará un caldo limpio y claro, sin impurezas.
Cuando sofrías la pasta de tomate con la cebolla y la zanahoria, hazlo a fuego medio y remueve bien durante esos 2 minutos. Esto potencia su sabor y elimina cualquier acidez cruda, integrando su umami en la base de la sopa.
Añade las verduras al caldo en el orden correcto: primero las papas (cocinan 15 minutos), luego el repollo (10 minutos más) y, al final, las remolachas ya cocidas y la carne. Así cada ingrediente queda en su punto, sin pasarse. La cocción final de 15-20 minutos a fuego bajo es para que los sabores se casen.
El punto de sazón es personal, pero el equilibrio es fundamental. Prueba y ajusta: el azúcar suaviza la acidez del vinagre, la sal potencia el caldo y la pimienta da un toque final. Si te queda un poco soso, a menudo solo necesita un poco más de sal.
Esta sopa sabe mejor al día siguiente. Si puedes, prepárala con antelación y guárdala en la nevera; los sabores se integran de maravilla. Al recalentar, hazlo a fuego suave para que no se rompan las verduras.
Sírvela bien caliente con una buena cucharada de crema agria fría y eneldo fresco picado. La crema no es solo decoración: al mezclarse, añade una cremosidad ácida que redondea todos los sabores. El pan de centeno es el compañero perfecto para rematar el plato.
Sustituye el caldo de res por caldo de verduras casero y omite la carne. Añade champiñones salteados para dar profundidad de sabor.
Añade 1 taza de frijoles blancos cocidos junto con las papas para una versión más sustanciosa y nutritiva.
Sirve el borscht bien frío con pepino picado, huevo duro y más eneldo. Perfecto para días calurosos.
Guarda el borscht en un recipiente hermético en el refrigerador. Se conserva perfectamente hasta 5 días. También se puede congelar por hasta 3 meses. Calienta a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.
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23 de febrero de 2026
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